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Abren compuertas restantes del vertedero de Hidroituango

El incremento del caudal que ingresa al embalse del proyecto hidroeléctrico de Ituango, que alcanzó los 1.911 metros cúbicos por segundo en la noche del martes, elevó el nivel del embalse a los 408 metros sobre el nivel del mar. El hecho llevó a EPM a tomar la determinación en la tarde de este miércoles de cerrar la compuerta izquierda del vertedero y de abrir las otras tres que comparten un mismo deslizadero.

La apertura de las tres compuertas permitiría la descarga de 600 metros cúbicos por segundo (m3./seg.), que se sumarán a los 700 (m3./seg.) que están saliendo por dos descargas de la casa de máquinas. El caudal del Cauca en esta época del año oscila entre 1.200 y 1.300 m3/seg.

El gerente de EPM, Jorge Londoño De la Cuesta, indicó que tanto la apertura de las tres compuertas, como el cierre de la cuarta se hizo de manera remota y con todas las condiciones de seguridad para las comunidades que habitan aguas abajo de la presa.

William Giraldo Jiménez, vicepresidente encargado de Proyectos de Generación de Energía de EPM, indicó que hasta mediados de diciembre esperan caudales del río entre los 1.700 y 1.900 m3/seg.

“El pronóstico histórico, basado en 20 años de monitoreo, nos indica que noviembre y diciembre serán los meses en que más se utilizará el vertedero del proyecto”, dijo. Precisó que actualmente están recibiendo el 90 % del caudal usual que trae el río en la segunda temporada de lluvia del año y que esperan bajar el nivel del embalse de la cota 408 a la 405 m.s.n.m.

El vertedero tiene cuatro compuertas radiales para permitir el paso controlado del agua del embalse y, desde allí, de nuevo permitir que las aguas lleguen al cauce del río Cauca.

El domingo pasado a las 3:55 p.m. fue abierta la compuerta izquierda que dejó pasar entre 250 y 350 m3./seg. El vertedero en pleno puede evacuar hasta 22.000 m3/seg., volumen de una creciente que se registra cada 500 años, según informó EPM.

El Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres de Antioquia, Dapard, informó el domingo pasado, cuando operó la compuerta izquierda, que la declaratoria de calamidad pública se mantenía en las poblaciones aguas abajo del proyecto, Puerto Valdivia, Cáceres, Tarazá, Caucasia y Nechí.

Otros frentes de trabajo

EPM espera culminar otros tres hitos constructivos este año: el fortalecimiento de la presa y el sellamiento de la Galería Auxiliar de Desvío (GAD) y del túnel derecho, este último, el que generó la creciente que afectó Puerto Valdivia el pasado 12 de mayo.

Actualmente continúan las inyecciones de concreto líquido en los túneles derecho y en la GAD para consolidar los pretapones. Así mismo, avanzan las labores para dejar completamente operativa la descarga intermedia.

Por su parte, en la presa se construye una pantalla de concreto plástico de un metro de ancho, 40 metros de profundidad y 500 metros de largo. Este proceso, con el que se pretende impermeabilizar el muro, avanza en 40 % y concluiría en diciembre.

La construcción del muro de la presa hasta llegar a la cota 435 metros, su altura final y por donde pasará la carretera hacia el casco urbano de Ituango, concluirá a mediados del próximo año.

Fuente: http://bit.ly/2ATb7Ey

Fumigación con drones en cultivos de coca en Antioquia iniciará este viernes

En compañía del Ejército y la Policía Antinarcóticos, una empresa privada implementará a partir de este viernes la fumigación con dos drones en las más de 15.000 hectáreas de plantaciones de coca que se registran hasta ahora en el departamento.

Este mecanismo de precisión se desarrollará con el polémico glifosato en seis municipios del Bajo Cauca, región que concentra hasta un 70% de estas plantaciones.

De acuerdo con el gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, usualmente los controladores de los drones pueden fumigar hasta 4.5 hectáreas cada día, pero por las condiciones geográficas del departamento se hará a un ritmo de seis hectáreas diarias.

"Empezaremos con dos drones que ellos usualmente fumigan 4.5 hectáreas por día. Se espera que en Antioquia, por lo escarpado que es y por lo separado que están los cultivos, se tenga un rendimiento de tres hectáreas diarias por cada dron", agregó.

Cada dron tiene un costo de $1’200.000 al día y ya están financiados para los próximos gobiernos departamentales.

Además, la Secretaría de Gobierno dotará con sensores a las unidades antinarcóticos para que cada tres meses entreguen un reporte actualizado con el número de hectáreas que hay en el departamento.

A pesar de este trabajo con drones, las autoridades continuarán con los procesos de erradicación manual de cultivos ilícitos.

Fuente: http://bit.ly/2NzrglK

Duque convocó consejo de seguridad en Caucasia por crisis de orden público

El presidente Iván Duque tenía en su agenda de este jueves ir a Cartagena para participar en el Congreso Internacional de Transporte de Carga. Sin embargo, canceló ese viaje y convocó a un consejo extraordinario de seguridad en Caucasia, Bajo Cauca Antioqueño, luego de que el gobernador de Antioquia, Luis Pérez, le enviara el martes pasado una carta pidiéndole ayuda por la situación de orden público.

El objetivo del consejo de seguridad es tomar medidas ante los problemas de seguridad en la subregión de Antioquia, donde, según el gobernador, hay un aumento de homicidios este año del 210 %. Se trata de una región donde coinciden el Clan del Golfo y Los Caparrapos, el ELN y las disidencias de las Farc, dedicados a la minería ilegal, el cultivo de hoja de coca, la extorsión y la venta de alucinógenos.

En el consejo de seguridad, además, se va a responder por la denuncia y las quejas con el programa de sustitución de cultivos ilícitos. Según el gobernador, el Gobierno Nacional inscribió a 12.000 familias al programa de sustitución y ahora les ha incumplido con el pago, lo que habría incrementado las amenazas por parte de los grupos delincuenciales.

Al consejo de seguridad asistirá el presidente, su ministro de Defensa, la cúpula militar, las autoridades departamentales y los alcaldes de la subregión. 

 

Homicidios en Bajo Cauca antioqueño subieron 200 por ciento

En una carta dirigida al presidente Iván Duque, el gobernador de Antioquia, Luis Pérez, le pidió intervención de carácter urgente debido a la gravedad de la situación por la que está pasando el Bajo Cauca antioqueño, causada por la lucha de grupos ilegales como el 'clan de Golfo', los 'Caparrapos', el Eln y las disidencias de las Farc.

Según cifras compartidas por Pérez, la gravedad del asunto radica en que entre 2017 y 2018, los asesinatos aumentaron un 200 por ciento. El año pasado se presentaron 96 homicidios en esta región, mientras que hasta el 2 de octubre de este año, se registraron 298 muertes violentas.

En la misiva, el gobernador expone que la zona superó la capacidad del Estado para asumir el control de los territorios afectados por el crecimiento de cultivos ilícitos y de minería ilegal.

El funcionario le pidió al mandatario su accionar para mitigar la situación. "Los problemas criminales del Bajo Cauca necesitan intervención integral, pues además, las promesas del Gobierno Nacional de apoyar a los que erradiquen voluntariamente los cultivos ilícitos fueron un engaño y han creado un caos social que estimula con agresividad la ilegalidad", dicta la carta.

En el consejo de seguridad que tuvo lugar en la mañana de este martes 2 de octubre, el mandatario se refirió al hecho explicando que la situación de guerra que se presenta en el Bajo Cauca superó la capacidad de las fuerzas de seguridad nacional, por lo que considera que es un problema de carácter presidencial.

"El gobernador no puede crear más policía ni puede tomar decisiones que le corresponden a la Fiscalía General de la Nación, por eso pido intervención al Gobierno", manifestó el gobernador.

También aseguró que el próximo martes 9 de octubre serán convocados integrantes de Mineros S.A para identificar las zonas en las que operan maquinarias de extracción ilegal y comenzar a implementar acciones.

Fuente: http://bit.ly/2yfUfFv

Abatido “el Cole” cabecilla del Clan del Golfo

En un violento enfrentamiento con comandos de la Policía, terminó la carrera delincuencial de uno de los presuntos cabecillas del Clan del Golfo más peligrosos de Antioquia: Neil Antonio Acosta Manga, alias “Cole”.

De acuerdo con la información preliminar, el tiroteo se presentó en la tarde de este lunes, cuando los uniformados que participan en la Operación Agamenón incursionaron en la vereda La Noque, del municipio de Santa Fe de Antioquia.

En una finca de la zona estaba “Cole”, junto a sus escoltas personales, quienes abrieron fuego para proteger su escape; sin embargo, no lo lograron. En el sitio murió Acosta Manga, en compañía de dos de sus guardaespaldas.

“Cole” era el actual cabecilla del frente Occidente del Clan del Golfo. Tenía bajo su mando a unos 600 hombres, que delinquen en 15 municipios de las regiones de Occidente y Norte, dedicados a la extorsión, el narcotráfico, la minería ilegal y el desplazamiento forzado.

Para las autoridades, es uno de los responsables de la actual crisis de orden público en el municipio de Ituango, debido a la disputa territorial con las disidencias del frente 36 de las Farc, situación que ha producido asesinatos selectivos y desplazamientos forzados desde el año pasado.

Por órdenes suyas, presuntamente, fueron aniquilados exguerrilleros en los municipios de Dabeiba, Peque e Ituango, algunos de ellos porque se negaron a ser reclutados por la banda.

De acuerdo con información policial, “Cole” era un paramilitar desmovilizado del bloque Élmer Cárdenas de las Auc (2006). Después ingresó al Clan del Golfo, a órdenes del máximo cabecilla, Dairo Úsuga (“Otoniel”), quien desde 2016 le impuso la jefatura del frente Occidente, en especial para el control de las finanzas derivadas de la minería ilegal de oro en Buriticá.

Este año, tras las capturas y muertes sucesivas de integrantes del estado mayor del Clan, Acosta Manga fue ascendido a la cúpula de la organización.

La Dirección de Fiscalías contra la Criminalidad Organizada le había expedido órdenes de captura por concierto para delinquir agravado, homicidio, extorsión, tráfico de drogas y desplazamiento forzado.

Fuente: http://bit.ly/2IyEApE

Fumigar con drones en Bajo Cauca

La compleja situación de orden público que se registra en el Bajo Cauca antioqueño asociada al problema de los cultivos ilícitos tuvo un nuevo capítulo apenas este jueves.

Ese día, seis soldados profesionales cayeron en un campo minado en zona rural de Tarazá mientras llevaban a cabo actividades de erradicación de cultivos de coca. Uno de los uniformados perdió una de sus piernas.

Entre el 2015 y el 2017, los narcocultivos en Antioquia aumentaron un 477 por ciento. Hoy son 13.681 las hectáreas cuyo producto se disputan redes criminales que se financian del narcotráfico, como el Eln, el ‘clan del Golfo’, las disidencias de los frentes 18 y 36 de las Farc y la banda de ‘los Caparrapos’. 

Antioquia ocupa el quinto lugar en la cantidad de hectáreas cultivadas con hoja de coca, pero lo que más preocupa es el crecimiento exponencial de los sembrados ilegales en solo dos años. EL TIEMPO tuvo acceso a un informe en el que se advierte que la resiembra en el departamento llegó al 40 por ciento.

Ya tenemos ofertas para fumigar con precisión. Inmediatamente el dron vaya fumigando, manda la información sobre la labor realizadaVarios factores han incidido en el desmesurado incremento de los cultivos ilegales en puntos como el Nudo del Paramillo –donde estaría escondido alias Otoniel, el máximo jefe del ‘clan del Golfo’– y en zonas rurales de Nechí, Cáceres, Tarazá, Anorí y Valdivia; todos municipios del bajo Cauca antioqueño.


En primer lugar, que los narcotraficantes han logrado la tecnificación de los cultivos y, al pasar de cuatro cosechas a seis al año, los campesinos se han visto motivados a sembrar. En cada cosecha se están sacando dos kilos de base de coca por hectárea, por los que les pagan cerca de dos millones y medio de pesos. En segundo lugar, según la Policía, en Antioquia fue evidente que los labriegos cultivaron más matas de coca esperando los beneficios económicos del Gobierno acordados en medio de la negociación con las Farc.

Si bien Naciones Unidas reporta que 9.312 familias se vincularon al programa de sustitución de cultivos ilícitos y cumplieron con arrancar 5.055 hectáreas, algunas hicieron conejo. Recibieron los aportes económicos y no arrancaron las matas. El viernes, durante el relanzamiento del programa Antioquia Libre de Coca, el gobernador Luis Pérez insistió en su propuesta de una fumigación de precisión con drones y helicópteros. 

“Ya tenemos ofertas para fumigar con precisión. Inmediatamente el dron vaya fumigando, manda la información sobre la labor realizada, número de hectáreas (...) y así no arriesgamos la vida de los policías y militares”, puntualizó. Dijo que esa es la solicitud formal que le hará al presidente Iván Duque para que se cambie la estrategia contra los narcocultivos.

Fuente: http://bit.ly/2DqSJGx

Vivamos el IV Festival de Cine del Bajo Cauca, Juventud, Memoria y Territorio

Llega una nueva edición del Festival de Cine y con él un mundo de historias por compartir.

Vivamos el IV Festival de Cine del Bajo Cauca, Juventud, Memoria y Territorio

Llega una nueva edición del Festival de Cine y con él un mundo de historias por compartir. Estamos felices de celebrar el IV Festival de Cine del Bajo Cauca, un evento lleno de sorpresas, que busca integrar a la región en torno a la temática central: Juventud, Memoria y Territorio, generando un espacio de diálogo a través del lenguaje audiovisual.

Los días 12, 13 y 14 de octubre, se realizará en los municipios de Caucasia y el Bagre, la cuarta versión del Festival de Cine del Bajo Cauca, un espacio para hablar de nuestro territorio, hacer memoria de sus historias más cotidianas, pero también de sus complejidades, un festival para reflexionar y visibilizar a nuestros jóvenes, sus luchas, sus aportes, sus problemas, sus historias.

Históricamente los jóvenes de la región han sido invisibilizados y estigmatizados por una historia marcada por el difícil acceso a oportunidades de educación, presencia de grupos armados al margen de la ley, dificultades socioeconómicas, migraciones del cambio a la urbanidad, entre otros.

Por tal razón, la temática para esta cuarta versión del Festival es nuestra juventud, la memoria y el territorio. De esta manera buscamos promover la participación de los y las jóvenes como sujetos protagonistas de las realidades actuales que vive el Bajo Cauca, reconociendo la memoria del territorio y sus diferentes resignificaciones a partir de la juventud, generando diálogos intergeneracionales que permitan el reconocimiento de dichas visiones.

Además, se busca contar el territorio abordándolo desde muchas miradas, especialmente desde lo medioambiental. Es el momento de contarnos en relación con la naturaleza que nos rodea, contar nuestros ríos, nuestras lagunas y ciénagas, nuestros bosques, y por supuesto, contar nuestra fauna y flora.

Vivamos una edición muy especial del Festival de Cine del Bajo Cauca. Veámonos una vez más en la pantalla.

Fuente: http://bit.ly/2Ne3DDg

Cae jefe de sicarios de Los Caparrapos y quien habría planeado cerca de 30 asesinatos

Cae uno de los más buscados en #Antioquia con 8 sujetos más de Los Caparrapos que delinquen en el #BajoCauca.

El coronel Carlos Mauricio Sierra Niño, comandante del departamento de Policía Antioquia, así lo aseguró.

Con el jefe de sicarios de Los Caparrapos, banda narcotraficante, se dieron otras ocho capturas. Este sería un fuerte golpe al mundo de la delincuente que opera en el Bajo Cauca antioqueño.

“Es el golpe más contundente que se le da a Los Caparrapos. Se capturan a nueve personas, entre ellas su cabecilla alias 'Marín'; el segundo al mando de este grupo, alias 'Cremas', y también cae el jefe de los sicarios, quien habría participado en al manos 30 homicidios”, afirmó el coronel Sierra.

Los operativos de captura se realizaron en Medellín, Caucasia y Yolombó, con la participación de 300 hombres.

Así mismo, se ejecutaron cuatro órdenes de captura en establecimientos carcelarios de Antioquia.

Uno de los capturados está en el cartel de los más buscados de Antioquia, alias ‘Moña’.

Los detenidos fueron dejados a disposición de la autoridad competente por los delitos de concierto para delinquir agravado, homicidio y porte ilegal de armas.

Fuente: http://bit.ly/2oBJfxM

Líder social fue asesinado en Taraza

Se trata de José Enrique Monsalve, quien formaba parte de una Junta de Acción Comunal.

líder asesinado

Organizaciones sociales denunciaron que en la vereda Caucana, del municipio de Tarazá (Bajo Cauca de Antioquia), fue asesinado este sábado 25 de agosto José Enrique Monsalve Giraldo, líder campesino y presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) de la vereda San Antonio, de San José de Uré (Córdoba). 

De acuerdo con la información entregada por compañeros del líder, quien formaba parte de una asociación campesina, Monsalve lideraba el proceso de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos en su vereda. 

Las primeras versiones indican que el hombre salió de la vereda Caucana el sábado en la tarde y su cuerpo fue encontrado el domingo en el sector. Fuentes del Departamento de Policía de Antioquia explicaron que en esa zona delinquen el 'clan del golfo', los 'caparrapos' y disidencias de las Farc. 

El líder social, de 40 años, fue encontrado muerto cerca de una vía que comunica a Tarazá y Cáceres y aún no se sabe si fue asesinado allí o los responsables arrojaron su cadáver en el lugar. Al momento de la inspección del cuerpo, presentaba dos heridas por arma de fuego en la cabeza.

Según Johan Giraldo, vocero del Proceso Social de Garantías de Antioquia, la situación es preocupante, en tanto que en el transcurso de 2018 van 25 líderes asesinados en el departamento. Por ello, reiteró su llamado a las instituciones del Estado para que realicen acciones concretas para que los defensores y líderes tengan garantías a la hora de cumplir su labor.

Fuente: http://bit.ly/2oB7vQA

En el Bajo Cauca hay que ser ciego, sordo y mudo

Este año han asesinado a ocho líderes sociales en el Bajo Cauca antioqueño: cuatro en Cáceres, dos en Caucasia y dos en Tarazá. Pero ellos no son los únicos muertos. Van 334 homicidios.

Entender las causas de la muerte allí es tan complejo como entender el contexto de una subregión que vive disputas entre grupos residuales de las AUC, brazos armados del ELN, el proceso de reinserción de las Farc y un proyecto para sustituir cultivos de coca voluntariamente.

Mientras, sus habitantes sufren no solo las consecuencias de esos problemas, sino también los coletazos de la emergencia en Hidroituango, y su economía (cuyo motor es la minería informal) cada vez se atranca más.

Una estela de guerra

Siete horas en bus de Medellín a Caucasia. En el camino se pasa de largo por Valdivia, Tarazá y Cáceres, donde está el 70 por ciento de la coca de Antioquia.

En las extensas zonas rurales que separan los cascos urbanos, dicen los que saben que se encuentran los grupos armados que desde hace más de veinte años se disputan o se comparten el control de una de las zonas más geoestratégicas para el tráfico de los negocios ilícitos en Colombia.

Grupos que están expulsando gente: las cifras de la Alcaldía de Medellín, a donde suelen huir los desplazados antioqueños, muestran la llegada de 3.336 desplazados del Bajo Cauca entre enero y junio de este año.

Tarazá es el municipio más expulsor con más de dos mil personas que arribaron a la ciudad, casi el mismo número de las que salieron del municipio, una cifra que venía bajando desde 2013, cuando tuvo 2.475 mil expulsados, según el Registro Único de Víctimas. En lo que va del año, el número de desplazados superó el de todo el 2017 en un 485 por ciento.

Pero a Medellín no llegan ni la mitad de los desplazados de Cáceres, que son 2.571 en lo que va del año; y de Caucasia han llegado a la capital 368 personas de las 591 que han huido del municipio.

Allí son más los que se quedan.

Un señor de 60 años, nativo de Caucasia, me dijo: “He visto peores tormentas en todos los años que he vivido acá”.

La última la vivió entre el 2008 y el 2012, pues luego de la extradición de Macaco y Cuco Vanoy, mandos importantes de las AUC en la subregión, se disputaron el control las Águilas Negras, aliados con los Caparrapos, y Los Rastrojos.

En 2010 hubo más de 40 ataques con granadas o petardos en lugares de comercio de Caucasia, según el Distrito de Policía Especial para el Bajo Cauca. Ese mismo año fue el de más homicidios en la historia del municipio: 128; y el de más desplazamientos en la subregión con nueve mil en los últimos diez años, según el Registro Único para las Víctimas (RUV).

Fue una guerra muy parecida a la que se vive ahora.

Luego, la región vivió una tensa tranquilidad desde 2012 cuando las Águilas Negras y Los Rastrojos llegaron a un acuerdo para unirse y convertirse en los frentes Julio César Vargas, Francisco Morelos Peñalta y el de Virgilio Peralta Arenas adscritos a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

Se rompió cuando este último, más conocido como los Caparrapos -dicen que porque varios de sus miembros iniciales venían de Caparrapí, en Cundinamarca-, decidió declararse disidencia a finales del año pasado.

Tener la suerte de que la guerra no te toque

 

 

La nueva guerra empezó con alertas.

En la madrugada del 29 de diciembre del 2017 estalló un artefacto en Bora Bora, una de las discotecas más grandes de Caucasia, que dejó 39 heridos.

En enero, hombres armados llegaron a siete veredas de Cáceres para anunciar enfrentamientos y pedirle a los habitantes abandonar sus casas, por lo que se desplazaron 356 personas, el primer desplazamiento masivo de los cinco que se dieron ese mismo mes dejando 1.695 personas afectadas, según alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo.

¿Quiénes corren peligro?

En Caucasia, la respuesta del señor del mototaxi, de la señora que atiende en la cafetería, de líderes, fuentes oficiales y conocedores del municipio coinciden: “la persona de bien, vive bien”, “si no te metes con ellos, puedes estar tranquilo”.

Según fuentes de la Policía, los 94 homicidios registrados en Caucasia este año hasta el viernes 27 de julio, son fruto de la guerra entre el Clan y los Caparrapos, y por eso las víctimas eran, en su mayoría, vendedores de drogas, campaneros, extorsionistas, sicarios, paga diarios y colaboradores de esos dos grupos.

Pero el riesgo no solo es hacer parte de ellos.

La noche en la que asesinaron a Robert Jaraba, uno de los ocho líderes asesinados en el Bajo Cauca, un familiar le recomendó no salir de fiesta porque la ciudad estaba peligrosa. “Yo no le debo nada a nadie”, respondió.

Y no es la única historia. Dos líderes del municipio recordaron el homicidio de Juan Carlos Zabala en enero, un joven que nada tenía que ver con las bandas del barrio, pero al que le dispararon poco después de haber denunciado en la Policía una olla cerca de su casa.

“Si te matan a un ser querido, llóralo, entiérralo y no más”, explica una líder que recuerda que en alguna ocasión quiso convocar una marcha por la vida, pero rápidamente le llegaron rumores de que era mejor que no lo hiciera.

Rumores, eso es lo que llega y es suficiente para causar temor y coartar a las personas. Un enlace de la Mesa de Víctimas de Caucasia contó que su trabajo se ha apaciguado desde que empezaron los ataques a líderes sociales. No han querido moverse ni hacerse visibles pues, aunque no han recibido amenaza directa, el miedo está.

Además, sus dos hijas tuvieron que desplazarse a Medellín: una fue abordada por dos hombres en una moto que “se burlaron de ella por ser lesbiana” y le advirtieron que no la querían ver en la ciudad. La otra, luego de ver cómo un conocido suyo le disparó a un hombre, decidió irse por temor a que tomara represalias en su contra.

Otros enlaces de la Mesa de Víctimas que lideraban los temas de jóvenes y desaparición forzada salieron de Caucasia porque sentían miedo de realizar su trabajo allí, según esta fuente.

La muerte no solo llega por ser líder

En esa revuelta murieron Ana María Cortés, en Cáceres; y Robert Jaraba, en Caucasia. Son los dos asesinatos de líderes más recientes, en el mes y medio que va después de la segunda vuelta presidencial. Ella, líder política; él, líder sindical.

Ana María Cortés fue asesinada el 4 de julio a eso de las 7 de la noche a la entrada del pueblo, en una cafetería que visitaba diariamente. Robert Jaraba, cerca de la medianoche del 16 de julio, en Noche de Reinas, uno de los dos burdeles más conocidos de la ciudad.

Ambas muertes se enmarcan en la guerra que se anunció a finales del año pasado.

Que eran líderes es una realidad.

Cortés lo fue en la campaña de la Colombia Humana en Cáceres, coinciden las personas que acompañaron el nodo en el pueblo y Edith Navarro, encargada de la campaña en el Bajo Cauca.

Era más que una colaboradora: convocó, organizó y compartió la propuesta de Petro en el casco urbano, además de ser testigo electoral en las votaciones.

Sin embargo, ni ella ni su grupo de seis personas en la Colombia Humana recibieron amenazas en medio de la campaña; no hubo denuncias de constreñimiento y ni siquiera quienes se adentraron a las zonas montañosas, donde hay mayor presencia de ilegales, recibieron un mensaje negativo por esa actividad.

“No le conocimos un contexto muy profundo de ser líder social, a ella le gustaba más eso de la política” dijo un cercano suyo, que habló, como la mayoría de fuentes de esta historia, bajo la condición de proteger su identidad por miedo a la violencia.

Lo confirmaron dos personas más que viven en el pueblo hace más de diez años.

El personero Anderson Piedrahita corroboró que Ana María no hacía parte de ninguna asociación o junta de acción comunal. Pero con fechas imprecisas, se sabe que trabajó en la Personería de la alcaldía de Davinson Correa (2008-2011), para quien también hizo campaña en su momento.

Durante la emergencia de Hidroituango en mayo, tomó la vocería en el punto de encuentro dispuesto en Cáceres para los afectados exigiendo ayudas humanitarias.

La líder de la Colombia Humana, según cinco fuentes, había vuelto a su pueblo a principio de este año, pues en los últimos dos se había desplazado a Medellín por amenazas que no pudimos identificar.

Una fuente cercana a ella contó que desde entonces la Policía la perseguía y la abordaba en la cafetería que visitaba a diario en Cáceres. Piedrahita confirmó que Ana María hizo dos quejas por malos procedimientos policivos, pero que en ninguno expresó amenazas de la institución.

Uno de sus amigos más cercanos nos dijo que dos días antes de su muerte le comentó que había regresado al pueblo porque quería saludar a su familia, pero que sabía bien que no podía volver, y por eso pensaba dejar el municipio lo antes posible. No alcanzó.

Por su parte, Robert Jaraba también era reconocido como líder en Cerro Matoso, empresa para la que trabajó 16 años en Montelíbano, sur de Córdoba, donde se vive una guerra muy parecida a la del Bajo Cauca como contamos. Pero visitaba con frecuencia Caucasia, que queda a menos de una hora, pues allí nació y vive la mayoría de su familia.

Jaraba, quien era operador de máquinas en la Mina e hizo parte del Comité de Certificación del Sena que capacitó a unos 140 trabajadores de la empresa, fue uno de los fundadores del sindicato Sintramineros en 2012.

Como en el caso de Cortés, sus compañeros del sindicato y familiares niegan que su papel ahí fuera fruto de incomodidad para alguien.

“A él no le gustaba enfrentarse y pelear con los directivos, sino más bien encontrar soluciones prácticas para ambos”, dice uno de sus seres más queridos.

Aunque tenía una lucha por tierras, no era un líder de ese sector.

Desde diciembre del 2017 llevaba el proceso de reclamación de un predio llamado Las Delicias, en la vereda La Mojosa, Cáceres, que le despojó el exparamilitar ´Macaco’ a su padre Atilano en 1998.

Según la Unidad de Restitución de Tierras, no manifestó amenazas por esa actividad; de hecho, era el único entusiasmado de la familia porque creía que ya estaban cerca de recuperar su finca, aunque el proceso apenas está en estudio formal.

Sus más allegados también desmienten lo que se difundió en prensa sobre un ataque personal que recibió semanas antes de su muerte. El hecho fue en enero; dos hombres en moto le tiraron una piedra al ventanal de su casa en Montelíbano. Nunca pudieron identificar el porqué.

En los dos casos, las autoridades dicen por fuera de micrófonos que los asesinatos no se deben a su condición de líderes.

Información extraoficial de la Policía arroja que Cortés estaba siendo investigada por pertenecer al Clan del Golfo y tenía un hijo en la organización criminal. Efectivamente, a los trece días del homicidio, el Ejército capturó su hijo, Camilo Andrés Chaverra Cortés, presunto integrante del Clan del Golfo.

Esa versión responsabiliza la muerte de Cortés a los Caparrapos, grupo para el que supuestamente ella trabajó en el pasado, antes de abandonar el pueblo, hace más o menos dos años.

El Fiscal General, Néstor Humberto Martínez, aseguró que tienen pruebas contundentes de que el autor del crimen sería alias “Jonás”, líder de los Caparrapos.

Según esta misma fuente, hay indicios de que la muerte de Robert tuvo que ver con su hermano Anuar, quien es el cuñado de alias Carlitos, un caparrapo de Caucasia que fue herido de bala el 14 de julio y murió el mismo día que el líder de Cerro Matoso.

La teoría que comparten algunos familiares es que al que querían matar era a su hermano y pudo ser un error porque los dos se parecían físicamente. Ninguno se imaginó que Robert pudiera morir de esa forma, “él siempre le huía a los problemas”.

Esta semana la Policía capturó al presunto asesino: alias Cristian, quien se desempeñaba como sicario de los Caparrapos en Caucasia, según las autoridades.

Pero el liderazgo vulnerado en el Bajo Cauca va más allá, y se concentra más que todo en las veredas, entre cultivos de coca y el asedio de Clan del Golfo y los Caparrapos.

Fuente: http://bit.ly/2NVhDia

Incendios forestales consumieron decenas de hectáreas en Antioquia

Bomberos y miembros del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia adelantaron durante horas las labores de control de tres incendios forestales de grandes proporciones, que consumieron decenas de hectáreas del departamento.

El primero de ellos ocurrió en el sector San Miguel, del municipio de Sonsón, donde las conflagraciones son recurrentes por esta temporada seca, lo que obligó a sumarse a la Fuerza Aérea para apagar las llamas.

Un segundo incendio forestal sucedió en el municipio de Olaya, en el Occidente de Antioquia, que arrasó con quince hectáreas. Así mismo, las altas temperaturas causaron una conflagración en la cobertura vegetal de Urrao, en el Suroeste antioqueño.

De acuerdo con el capitán René Bolívar, coordinador del Área de Manejo de Emergencias del Dapard, hay alerta en varias zonas del departamento porque es temporada seca crea condiciones para los incendios forestales. 

“Hay que tener en cuenta que estamos en tiempo de menos lluvias y como se presentan altas temperaturas en algunos municipios, se está generando incendios de cobertura vegetal", agregó el funcionario.

El capitán Bolívar invitó, por eso, "a toda la comunidad y los Consejos Municipales  de Gestión del Riesgo para que activen sus propios planes de emergencia y a fortalecer a los cuerpos de bomberos”.

Por ahora, las autoridades de cada municipio tratan de establecer la totalidad de las pérdidas y afectaciones a sus territorios.

Alertas por lluvias

Según el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo y el Ideam, hay otras regiones donde persisten las lluvias, por lo que hay alerta en 57 municipios antioqueños.

Las dos entidades recomiendan es estar atentos a los niveles de los ríos del Urabá, el Bajo Cauca yel  Magdalena Medio, para evitar que los desbordamientos causen inundaciones en los municipios.

Además, hay riesgo medio por probabilidad de deslizamientos en zonas inestables  del Norte, Occidente, Oriente y Suroeste de Antioquia.

Fuente: http://bit.ly/2KPxQTY

Disidentes de las FARC siguen fortaleciéndose en Antioquia

En Antioquia continúa la expansión de grupos ilegales conformados por disidentes de las FARC, confirmó la Gobernación del departamento.

Reveló los nuevos alias de exintegrantes del desaparecido grupo guerrillero, que están tratando de formar sus propios grupos armados ilegales en una amplia zona del norte y en el bajo Cauca.

Investigadores de inteligencia militar y de policía, indicaron que hombres conocidos con los alias Saca, Remacho, Pacho, Ronald, Barbas, Luisito y Pájaro, hoy tendrían a su cargo entre diez y quince delincuentes cada uno, y ello se está convirtiendo en un problema, recalcó el gobernador Luis Pérez Gutiérrez.

El mandatario regional pidió a las autoridades militares, policiales y judiciales actuar con mayor rapidez para frenar esa expansión ilegal detectada en varias subregiones de Antioquia, particularmente en esta franja del norte.

“Son personas muy jóvenes que salen con codicia a incrementar sus bandas. Nos da una gran preocupación que todos estos que he mencionado también hagan su propia empresa criminal y empiecen a sumar y a sumar, y nos veamos enfrentados a unas bandas que nos van a afectar mucho la seguridad de Antioquia”, alertó el gobernador Luis Pérez.-

Además, resaltó que alias Cabuyo, disidente del frente 36 y que tiene su zona de influencia en gran parte del norte del departamento, ya cuenta con por lo menos cien integrantes, lo que también le ha sumado poder. Debido a esta fortaleza, alias “Carnitas” disidente del frente 18, al parecer, se trasladó a la subregión del Bajo Cauca para tratar de tomar el control en la zona.

El movimiento de estas personas podría incrementar la violencia en la zona, porque allí hacen presencia grupos ilegales como Clan del Golfo, Los Caparrapos y la guerrilla del ELN, todos tratando de manejar las rutas del narcotráfico.

Fuente: http://bit.ly/2yNoG9z

EPM afirma que bajó el nivel de las filtraciones en Hidroituango, aunque el riesgo sigue

El gerente de Empresas Públicas de Medellín –EPM–, Jorge Londoño de la Cuesta, informó este lunes en la tarde que las filtraciones que presenta la presa en Hidroituango han disminuido desde las horas de la mañana, lo que emite signos positivos para seguir avanzando en la superación de la emergencia que presenta el proyecto.

Las disminuciones se han dado en dos sectores que presentan caudales de 18 litros por segundo y de 10 a 11 litros por segundo, respectivamente.

Frente a esta situación, se están adelantando las siguientes acciones:

Uno: se llevan camiones con material fino que hace las veces de impermeabilizante, el cual se arroja al frente de la presa, de manera que este caiga de la presa al agua y, una vez allí, ayude a hacer taponamientos para contener las filtraciones. Esta tarea se ha venido realizando desde el instante mismo en que se iniciaron, y se continuarán hasta que se logre controlar el fenómeno.

Dos: Al tiempo, se están haciendo perforaciones de la cota 385, 25 metros por debajo de la cota 410. Al interior de estas, detalló el gerente De la Cuesta, se arroja un material llamado Bentonita, que tiene capacidad de expandirse y ayudar al taponamiento. En total se están haciendo 30 perforaciones.

Tres: También, dijo el gerente de EPM, se está arrojando material fino delante de la presa, en la parte central del lleno prioritario y en la parte trasera, aguas abajo, buscando fortalecer la presa con mayor enrocado para proteger más el sector que presenta filtraciones.

“Esto tiene un monitoreo las 24 horas; visualmente, los ingenieros revisan en todo momento las filtraciones, pero cada hora se recoge ese caudal para determinar la magnitud, si viene o no viene aumentando”, indicó el funcionario.

Señaló que los análisis han arrojado dos hechos positivos: el primero es que si bien era previsible que tanto las filtraciones como el embalse fueran subiendo de nivel con la misma rata, en correlación, como ocurrió durante los últimos dos días, en las últimas seis horas de este lunes las filtraciones bajaron su rata de aumento con relación el embalse y, a pesar de que este sube, ya se desprendió de las filtraciones, cuyo nivel es menor que el del embalse.

El segundo elemento positivo o favorable, aseguró el gerente De la Cuesta, es que las filtraciones no están arrastrando material fino, lo que indica que no se está erosionando la presa: “El agua sale transparente, es un agua filtrada”, que no arrastra material que pueda poner en compromiso al estabilidad de la presa.

De la Cuesta insistió, sin embargo, que la situación exige, aún, un monitoreo permanente, pues es un factor de riesgo importante, como los demás que presenta el proyecto. Y en caso de que alguno de ellos se salga de lo normal, el PMU (Puesto de Mando Unificado) estará presto a avisar, oportunamente aguas abajo, si hay que cambiar el nivel de alerta para las comunidades.

El proyecto está todavía en nivel de riesgo alto, pero se monitorean los tres grandes factores de riesgo de manera constante”, advirtió el gerente.

Fuente: http://bit.ly/2JiWuwi

IDEAM extiende hasta el lunes alerta máxima por lluvias en Bajo Cauca Antioqueño

Según el IDEAM, las lluvias en el departamento de Antioquia se extenderán al menos por las próximas 120 horas y se intensificarán durante este fin de semana.

Según el último pronóstico, se mantiene la alerta máxima por posibles deslizamientos de tierra y alto nivel en los caudales de los ríos Cauca y Magdalena, especialmente en el Bajo Cauca Antioqueño, que comprende los municipios de Ituango, Caucasia, El Bagre, Nechí, Tarazá, Cáceres y Zaragoza.

Daniel Useche, meteorólogo del instituto, aseguró que “hay alerta roja en la cuenca media y baja del río Cauca, varias corrientes y quebradas que se encuentran en el departamento de Antioquia mantienen la alerta máxima por las lluvias”.

Además, agregó que hay probabilidad de crecientes súbitas en los ríos de los santanderes y en el departamento de Santander hay alerta roja.

Fuente: http://bit.ly/2GNptpF

Así fue la producción minera en Antioquia en el primer trimestre

En el primer trimestre de este año la producción de oro en Antioquia totalizó 149.945 onzas troy (4,66 toneladas), cifra menor en 17,54 % a las 5,65 toneladas de igual periodo de 2017, según las cifras entregadas por la Agencia Nacional de Minería (ANM).

El desempeño departamental se ajustó a lo que aprecia la actividad aurífera del país debido, según la ANM, a las estrictas medidas que ha venido estableciendo el Gobierno para controlar la cadena productiva del metal, y evitar su extracción y comercialización ilícita.

“Mecanismos implantados como el Registro Único de Comercializadores de Minerales (Rucom), la resolución de capacidad económica para comercializadores, la imposición de topes para la minería de subsistencia, entre otros, demuestran la voluntad del Gobierno para frenar la utilización del oro como motor de actividades ilícitas”, declaró mediante un comunicado Silvana Habib Daza, presidenta de la Agencia.

En ese sentido es clara la contundencia de las exigencias, toda vez que la producción actual de oro en Antioquia es inferior a los registros entregados en los primeros trimestres de años anteriores, como las 6,4 toneladas en esos meses de 2016 y las 7,2 toneladas entre enero y marzo del 2.014 (ver ¿Qué sigue?).

Y es que para todo el año pasado, la reducción en la producción de oro en Antioquia fue de 22,5 % frente a 2016, fruto de la aplicación de la exigente normativa, según señalaron los analistas del Boletín Económico Regional del Banco de la República.

A su turno la presidenta de la ANM insistió en que “estamos decididos en fomentar la ruta de la formalización y seguir llevando a nuestros mineros hacía buenas prácticas que garanticen la transparencia y la legalidad en la minería de oro”.

Por municipios, los mayores volúmenes de oro se obtuvieron en Segovia (899 kilos), Remedios (889 kilos), El Bagre (850 kilos), Zaragoza (491 kilos) y Caucasia (487 kilos).

El reporte de la Agencia también dio cuenta de la producción de plata en 27 municipios de Antioquia, la cual totalizó 60.803 onzas troy (1,8 toneladas), mientras la extracción de carbón se concentró en Amagá y Titiribí, en el Suroeste antioqueño, totalizando 5.104 toneladas.

Fuente: http://bit.ly/2KTMcCT

 

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