Redada contra Clan del Golfo en Caucasia dejó siete capturados

En una redada contra Clan Golfo adelantada en el municipio de Caucasia fueron capturados siete presuntos delincuentes, entre ellos dos mujeres.

Por lo menos 450 millones de pesos mensuales obtenían en ganancias los supuestos miembros de la estructura delincuencial del Clan del Golfo capturados en las últimas horas en la vereda Campo Alegre y casco urbano de Caucasia, desde donde coordinaban acciones delictivas que perpetraban en los municipios del Bajo Cauca antioqueño y parte del departamento de Córdoba.

Entre los capturados está el cabecilla de la red, Edilberto Hernández alias ‘Mario’, quien, al parecer, ordenaba las extorsiones y quema de vehículos de las empresas Autopista del Nordeste y Explasur que adelantan las obras de la vía Zaragoza – Remedios, según confirmó el comandante de la Brigada 11 del Ejército, coronel Gabriel Marín.

“Se dedicaba a la extorsión y a la quema de vehículos. Alias ‘Mario’ era el comandante de una estructura armada autodenominada ‘Demoledor 2’ que delinquía entre los municipios de Nechí, Ayapel y Zaragoza. Es responsable de múltiples homicidios en esa zona, así como el desplazamiento de campesinos en Cáceres y Caucasia”, explicó.

Este cabecilla, junto a los otros seis delincuentes capturados, deberán responder por  los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas, concierto para delinquir agravado y terrorismo.

En el operativo se incautaron tres armas de fuego, munición y equipos de comunicaciones.

Fuente: http://bit.ly/2NW89n7

Extraditarán al 'Gran Capo de Caucasia' por sobornar a un agente federal

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia avaló la extradición de José Bayron Piedrahíta, considerado como 'el Gran Capo de Caucasia', investigado por supuestamente haber sobornado a un agente federal de los Estados Unidos en el año 2010.

Según las investigaciones, Piedrahíta contactó al agente para que su nombre fuera borrado de la lista de narcotraficantes del Cartel de Cali, quienes eran buscados por la justicia de los Estados Unidos.  

Bayron Piedrahíta es un empresario antioqueño que fue capturado por agentes del CTI de la Fiscalía en septiembre del año pasado, por un pedido de extradición de la Corte del Distrito Sur de la Florida (EE. UU.) por sobornar con ‘prepagos’, trago y dinero a un agente especial norteamericano que viajó a Colombia y por supuestos vínculos con carteles de la mafia criolla. 

El empresario, uno de los hombres más poderosos de Antioquia, le pagó al agente especial Chistopher V. Ciccione, integrante de la agencia Homeland Security Investigations (HSI), más de 17 mil dólares en efectivo y otros tres mil dólares para que pasara una noche con tres prostitutas en Bogotá. 

El agente de inteligencia, quien ahora es acusado de alterar bases de datos y mentir en declaraciones, estaba encargado de la operación “Piedra Angular en contra del Cartel de Cali” con la cual se buscaba la captura de 18 narcotraficantes,entre ellos Piedrahíta. 

En la investigación también estaría implicado Juan Carlos Velasco Cano, alias 'Cabezón', un exsocio del Cartel de Cali que tras salir de una cárcel norteamericana se convirtió en informante de la HSI.

El 3 de mayo de 2016, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro, incluyó a Piedrahíta en la Lista Clinton por delitos de lavado de activos. 

Pese a las investigaciones de la justicia norteamericana y colombiana, Piedrahíta siembre se ha declarado inocente de todos los cargos. 

Fue capturado el 29 de septiembre de 2017 en la hacienda la Contadora ubicada en el municipio de Caucásica departamento de Antioquia. 

Atacan a grupo de erradicadores de cultivos ilícitos en Cáceres

Según la Policía en Antioquia, hombres adscritos a la Unidad Antinarcóticos avanzaban en la erradicación manual de cultivos cuando fueron atacados con arma de fuego.

Los uniformados respondieron al ataque y posteriormente inspeccionaron la zona y encontraron material explosivo y 14 minas antipersona.

El día de ayer, un reducto del ELN atacó una patrulla en la vereda El Dorado de Cáceres. Este hostigamiento se realizó en un lapso de 15 minutos. Al verificar la zona se constató que se encontraban instalando artefactos explosivos y minas antipersona”, declaró el coronel José James Roa, jefe de erradicación manual.

Fuente: http://bit.ly/2Nccaq1

Vivamos el IV Festival de Cine del Bajo Cauca, Juventud, Memoria y Territorio

Llega una nueva edición del Festival de Cine y con él un mundo de historias por compartir.

Vivamos el IV Festival de Cine del Bajo Cauca, Juventud, Memoria y Territorio

Llega una nueva edición del Festival de Cine y con él un mundo de historias por compartir. Estamos felices de celebrar el IV Festival de Cine del Bajo Cauca, un evento lleno de sorpresas, que busca integrar a la región en torno a la temática central: Juventud, Memoria y Territorio, generando un espacio de diálogo a través del lenguaje audiovisual.

Los días 12, 13 y 14 de octubre, se realizará en los municipios de Caucasia y el Bagre, la cuarta versión del Festival de Cine del Bajo Cauca, un espacio para hablar de nuestro territorio, hacer memoria de sus historias más cotidianas, pero también de sus complejidades, un festival para reflexionar y visibilizar a nuestros jóvenes, sus luchas, sus aportes, sus problemas, sus historias.

Históricamente los jóvenes de la región han sido invisibilizados y estigmatizados por una historia marcada por el difícil acceso a oportunidades de educación, presencia de grupos armados al margen de la ley, dificultades socioeconómicas, migraciones del cambio a la urbanidad, entre otros.

Por tal razón, la temática para esta cuarta versión del Festival es nuestra juventud, la memoria y el territorio. De esta manera buscamos promover la participación de los y las jóvenes como sujetos protagonistas de las realidades actuales que vive el Bajo Cauca, reconociendo la memoria del territorio y sus diferentes resignificaciones a partir de la juventud, generando diálogos intergeneracionales que permitan el reconocimiento de dichas visiones.

Además, se busca contar el territorio abordándolo desde muchas miradas, especialmente desde lo medioambiental. Es el momento de contarnos en relación con la naturaleza que nos rodea, contar nuestros ríos, nuestras lagunas y ciénagas, nuestros bosques, y por supuesto, contar nuestra fauna y flora.

Vivamos una edición muy especial del Festival de Cine del Bajo Cauca. Veámonos una vez más en la pantalla.

Fuente: http://bit.ly/2Ne3DDg

Concurso de Filminutos ”El lugar donde vivimos”

Pueden participar personas naturales o jurídicas de cualquier parte del territorio colombiano, que hayan realizado sus filminutos en las regiones del Bajo Cauca, Sur de Córdoba o Norte de Antioquia.

Concurso de Filminutos ”El lugar donde vivimos”

 

Particia en el concurso de Filminutos ''El lugar donde vivimos''

Con el objetivo de incentivar la creación artística y cultural a través de la producción audiovisual, la cuarta versión del Festival de Cine del Bajo Cauca: Juventud, Memoria y Territorio, abre la convocatoria al concurso de filminutos ‘’El lugar donde vivimos’’, con el fin de que los habitantes del Bajo Cauca, Sur de Córdoba y Norte de Antioquia, desarrollen su creatividad y realicen videos de máximo 1 minuto y 30 segundos, bajo la temática del Festival (juventud, memoria y territorio). Esta novedosa iniciativa tendrá premiación para los primeros dos mejores videos en sus dos categorías (Aficionados y Experimentados).

¿Quiénes pueden participar?

Pueden participar personas naturales o jurídicas de cualquier parte del territorio colombiano, que hayan realizado sus filminutos en las regiones del Bajo Cauca, Sur de Córdoba o Norte de Antioquia.

Categorías

Para esta cuarta versión, el Festival de Cine del Bajo Cauca: Juventud, Memoria y Territorio, tendrá dos categorías (aficionados y experimentados) que permitirán evaluar y reconocer a cada participante según sus capacidades en la producción audiovisual.

Las categorías son las siguientes:

Aficionados:

empíricos, personas que no han estudiado ni han recibido capacitaciones en producción audiovisual.

Experimentados:

estudiantes, técnicos, tecnólogos o profesionales en fotografía, producción audiovisual  o en áreas que se relacionen. Personas que no siendo profesionales llevan más de 3 años trabajando en el tema audiovisual (fotógrafos, camarógrafos, etc.).

Condiciones de participación

  • Todos los filminutos deben relacionarse con la temática del Festival (juventud, memoria y territorio).
  • Solo podrán participar los filminutos rodados en municipios ubicados en las regiones del Bajo Cauca, Sur de Córdoba y Norte de Antioquia.
  • El video debe durar máximo 1 minuto 30 segundos.
  • Los participantes deben enviar los videos antes de la fecha límite de inscripción (miércoles 3 de octubre de 2018).
  • Los participantes deben tener los derechos de imagen de las personas que aparecen en el video.
  • Todos los filminutos se deben enviar al correo festivaldecine.bc@gmail.com con el asunto: Filminutos Festicine BC.
  • Cada participante, además de enviar su filminuto al anterior correo, deberá inscribirse en el concurso a través del siguiente link: https://goo.gl/forms/9aJw9tKDGwjVftxD3

¡Anímate y participa!

Fuente: http://bit.ly/2Nh5abs

Cae jefe de sicarios de Los Caparrapos y quien habría planeado cerca de 30 asesinatos

Cae uno de los más buscados en #Antioquia con 8 sujetos más de Los Caparrapos que delinquen en el #BajoCauca.

El coronel Carlos Mauricio Sierra Niño, comandante del departamento de Policía Antioquia, así lo aseguró.

Con el jefe de sicarios de Los Caparrapos, banda narcotraficante, se dieron otras ocho capturas. Este sería un fuerte golpe al mundo de la delincuente que opera en el Bajo Cauca antioqueño.

“Es el golpe más contundente que se le da a Los Caparrapos. Se capturan a nueve personas, entre ellas su cabecilla alias 'Marín'; el segundo al mando de este grupo, alias 'Cremas', y también cae el jefe de los sicarios, quien habría participado en al manos 30 homicidios”, afirmó el coronel Sierra.

Los operativos de captura se realizaron en Medellín, Caucasia y Yolombó, con la participación de 300 hombres.

Así mismo, se ejecutaron cuatro órdenes de captura en establecimientos carcelarios de Antioquia.

Uno de los capturados está en el cartel de los más buscados de Antioquia, alias ‘Moña’.

Los detenidos fueron dejados a disposición de la autoridad competente por los delitos de concierto para delinquir agravado, homicidio y porte ilegal de armas.

Fuente: http://bit.ly/2oBJfxM

Líder social fue asesinado en Taraza

Se trata de José Enrique Monsalve, quien formaba parte de una Junta de Acción Comunal.

líder asesinado

Organizaciones sociales denunciaron que en la vereda Caucana, del municipio de Tarazá (Bajo Cauca de Antioquia), fue asesinado este sábado 25 de agosto José Enrique Monsalve Giraldo, líder campesino y presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) de la vereda San Antonio, de San José de Uré (Córdoba). 

De acuerdo con la información entregada por compañeros del líder, quien formaba parte de una asociación campesina, Monsalve lideraba el proceso de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos en su vereda. 

Las primeras versiones indican que el hombre salió de la vereda Caucana el sábado en la tarde y su cuerpo fue encontrado el domingo en el sector. Fuentes del Departamento de Policía de Antioquia explicaron que en esa zona delinquen el 'clan del golfo', los 'caparrapos' y disidencias de las Farc. 

El líder social, de 40 años, fue encontrado muerto cerca de una vía que comunica a Tarazá y Cáceres y aún no se sabe si fue asesinado allí o los responsables arrojaron su cadáver en el lugar. Al momento de la inspección del cuerpo, presentaba dos heridas por arma de fuego en la cabeza.

Según Johan Giraldo, vocero del Proceso Social de Garantías de Antioquia, la situación es preocupante, en tanto que en el transcurso de 2018 van 25 líderes asesinados en el departamento. Por ello, reiteró su llamado a las instituciones del Estado para que realicen acciones concretas para que los defensores y líderes tengan garantías a la hora de cumplir su labor.

Fuente: http://bit.ly/2oB7vQA

En el Bajo Cauca hay que ser ciego, sordo y mudo

Este año han asesinado a ocho líderes sociales en el Bajo Cauca antioqueño: cuatro en Cáceres, dos en Caucasia y dos en Tarazá. Pero ellos no son los únicos muertos. Van 334 homicidios.

Entender las causas de la muerte allí es tan complejo como entender el contexto de una subregión que vive disputas entre grupos residuales de las AUC, brazos armados del ELN, el proceso de reinserción de las Farc y un proyecto para sustituir cultivos de coca voluntariamente.

Mientras, sus habitantes sufren no solo las consecuencias de esos problemas, sino también los coletazos de la emergencia en Hidroituango, y su economía (cuyo motor es la minería informal) cada vez se atranca más.

Una estela de guerra

Siete horas en bus de Medellín a Caucasia. En el camino se pasa de largo por Valdivia, Tarazá y Cáceres, donde está el 70 por ciento de la coca de Antioquia.

En las extensas zonas rurales que separan los cascos urbanos, dicen los que saben que se encuentran los grupos armados que desde hace más de veinte años se disputan o se comparten el control de una de las zonas más geoestratégicas para el tráfico de los negocios ilícitos en Colombia.

Grupos que están expulsando gente: las cifras de la Alcaldía de Medellín, a donde suelen huir los desplazados antioqueños, muestran la llegada de 3.336 desplazados del Bajo Cauca entre enero y junio de este año.

Tarazá es el municipio más expulsor con más de dos mil personas que arribaron a la ciudad, casi el mismo número de las que salieron del municipio, una cifra que venía bajando desde 2013, cuando tuvo 2.475 mil expulsados, según el Registro Único de Víctimas. En lo que va del año, el número de desplazados superó el de todo el 2017 en un 485 por ciento.

Pero a Medellín no llegan ni la mitad de los desplazados de Cáceres, que son 2.571 en lo que va del año; y de Caucasia han llegado a la capital 368 personas de las 591 que han huido del municipio.

Allí son más los que se quedan.

Un señor de 60 años, nativo de Caucasia, me dijo: “He visto peores tormentas en todos los años que he vivido acá”.

La última la vivió entre el 2008 y el 2012, pues luego de la extradición de Macaco y Cuco Vanoy, mandos importantes de las AUC en la subregión, se disputaron el control las Águilas Negras, aliados con los Caparrapos, y Los Rastrojos.

En 2010 hubo más de 40 ataques con granadas o petardos en lugares de comercio de Caucasia, según el Distrito de Policía Especial para el Bajo Cauca. Ese mismo año fue el de más homicidios en la historia del municipio: 128; y el de más desplazamientos en la subregión con nueve mil en los últimos diez años, según el Registro Único para las Víctimas (RUV).

Fue una guerra muy parecida a la que se vive ahora.

Luego, la región vivió una tensa tranquilidad desde 2012 cuando las Águilas Negras y Los Rastrojos llegaron a un acuerdo para unirse y convertirse en los frentes Julio César Vargas, Francisco Morelos Peñalta y el de Virgilio Peralta Arenas adscritos a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

Se rompió cuando este último, más conocido como los Caparrapos -dicen que porque varios de sus miembros iniciales venían de Caparrapí, en Cundinamarca-, decidió declararse disidencia a finales del año pasado.

Tener la suerte de que la guerra no te toque

 

 

La nueva guerra empezó con alertas.

En la madrugada del 29 de diciembre del 2017 estalló un artefacto en Bora Bora, una de las discotecas más grandes de Caucasia, que dejó 39 heridos.

En enero, hombres armados llegaron a siete veredas de Cáceres para anunciar enfrentamientos y pedirle a los habitantes abandonar sus casas, por lo que se desplazaron 356 personas, el primer desplazamiento masivo de los cinco que se dieron ese mismo mes dejando 1.695 personas afectadas, según alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo.

¿Quiénes corren peligro?

En Caucasia, la respuesta del señor del mototaxi, de la señora que atiende en la cafetería, de líderes, fuentes oficiales y conocedores del municipio coinciden: “la persona de bien, vive bien”, “si no te metes con ellos, puedes estar tranquilo”.

Según fuentes de la Policía, los 94 homicidios registrados en Caucasia este año hasta el viernes 27 de julio, son fruto de la guerra entre el Clan y los Caparrapos, y por eso las víctimas eran, en su mayoría, vendedores de drogas, campaneros, extorsionistas, sicarios, paga diarios y colaboradores de esos dos grupos.

Pero el riesgo no solo es hacer parte de ellos.

La noche en la que asesinaron a Robert Jaraba, uno de los ocho líderes asesinados en el Bajo Cauca, un familiar le recomendó no salir de fiesta porque la ciudad estaba peligrosa. “Yo no le debo nada a nadie”, respondió.

Y no es la única historia. Dos líderes del municipio recordaron el homicidio de Juan Carlos Zabala en enero, un joven que nada tenía que ver con las bandas del barrio, pero al que le dispararon poco después de haber denunciado en la Policía una olla cerca de su casa.

“Si te matan a un ser querido, llóralo, entiérralo y no más”, explica una líder que recuerda que en alguna ocasión quiso convocar una marcha por la vida, pero rápidamente le llegaron rumores de que era mejor que no lo hiciera.

Rumores, eso es lo que llega y es suficiente para causar temor y coartar a las personas. Un enlace de la Mesa de Víctimas de Caucasia contó que su trabajo se ha apaciguado desde que empezaron los ataques a líderes sociales. No han querido moverse ni hacerse visibles pues, aunque no han recibido amenaza directa, el miedo está.

Además, sus dos hijas tuvieron que desplazarse a Medellín: una fue abordada por dos hombres en una moto que “se burlaron de ella por ser lesbiana” y le advirtieron que no la querían ver en la ciudad. La otra, luego de ver cómo un conocido suyo le disparó a un hombre, decidió irse por temor a que tomara represalias en su contra.

Otros enlaces de la Mesa de Víctimas que lideraban los temas de jóvenes y desaparición forzada salieron de Caucasia porque sentían miedo de realizar su trabajo allí, según esta fuente.

La muerte no solo llega por ser líder

En esa revuelta murieron Ana María Cortés, en Cáceres; y Robert Jaraba, en Caucasia. Son los dos asesinatos de líderes más recientes, en el mes y medio que va después de la segunda vuelta presidencial. Ella, líder política; él, líder sindical.

Ana María Cortés fue asesinada el 4 de julio a eso de las 7 de la noche a la entrada del pueblo, en una cafetería que visitaba diariamente. Robert Jaraba, cerca de la medianoche del 16 de julio, en Noche de Reinas, uno de los dos burdeles más conocidos de la ciudad.

Ambas muertes se enmarcan en la guerra que se anunció a finales del año pasado.

Que eran líderes es una realidad.

Cortés lo fue en la campaña de la Colombia Humana en Cáceres, coinciden las personas que acompañaron el nodo en el pueblo y Edith Navarro, encargada de la campaña en el Bajo Cauca.

Era más que una colaboradora: convocó, organizó y compartió la propuesta de Petro en el casco urbano, además de ser testigo electoral en las votaciones.

Sin embargo, ni ella ni su grupo de seis personas en la Colombia Humana recibieron amenazas en medio de la campaña; no hubo denuncias de constreñimiento y ni siquiera quienes se adentraron a las zonas montañosas, donde hay mayor presencia de ilegales, recibieron un mensaje negativo por esa actividad.

“No le conocimos un contexto muy profundo de ser líder social, a ella le gustaba más eso de la política” dijo un cercano suyo, que habló, como la mayoría de fuentes de esta historia, bajo la condición de proteger su identidad por miedo a la violencia.

Lo confirmaron dos personas más que viven en el pueblo hace más de diez años.

El personero Anderson Piedrahita corroboró que Ana María no hacía parte de ninguna asociación o junta de acción comunal. Pero con fechas imprecisas, se sabe que trabajó en la Personería de la alcaldía de Davinson Correa (2008-2011), para quien también hizo campaña en su momento.

Durante la emergencia de Hidroituango en mayo, tomó la vocería en el punto de encuentro dispuesto en Cáceres para los afectados exigiendo ayudas humanitarias.

La líder de la Colombia Humana, según cinco fuentes, había vuelto a su pueblo a principio de este año, pues en los últimos dos se había desplazado a Medellín por amenazas que no pudimos identificar.

Una fuente cercana a ella contó que desde entonces la Policía la perseguía y la abordaba en la cafetería que visitaba a diario en Cáceres. Piedrahita confirmó que Ana María hizo dos quejas por malos procedimientos policivos, pero que en ninguno expresó amenazas de la institución.

Uno de sus amigos más cercanos nos dijo que dos días antes de su muerte le comentó que había regresado al pueblo porque quería saludar a su familia, pero que sabía bien que no podía volver, y por eso pensaba dejar el municipio lo antes posible. No alcanzó.

Por su parte, Robert Jaraba también era reconocido como líder en Cerro Matoso, empresa para la que trabajó 16 años en Montelíbano, sur de Córdoba, donde se vive una guerra muy parecida a la del Bajo Cauca como contamos. Pero visitaba con frecuencia Caucasia, que queda a menos de una hora, pues allí nació y vive la mayoría de su familia.

Jaraba, quien era operador de máquinas en la Mina e hizo parte del Comité de Certificación del Sena que capacitó a unos 140 trabajadores de la empresa, fue uno de los fundadores del sindicato Sintramineros en 2012.

Como en el caso de Cortés, sus compañeros del sindicato y familiares niegan que su papel ahí fuera fruto de incomodidad para alguien.

“A él no le gustaba enfrentarse y pelear con los directivos, sino más bien encontrar soluciones prácticas para ambos”, dice uno de sus seres más queridos.

Aunque tenía una lucha por tierras, no era un líder de ese sector.

Desde diciembre del 2017 llevaba el proceso de reclamación de un predio llamado Las Delicias, en la vereda La Mojosa, Cáceres, que le despojó el exparamilitar ´Macaco’ a su padre Atilano en 1998.

Según la Unidad de Restitución de Tierras, no manifestó amenazas por esa actividad; de hecho, era el único entusiasmado de la familia porque creía que ya estaban cerca de recuperar su finca, aunque el proceso apenas está en estudio formal.

Sus más allegados también desmienten lo que se difundió en prensa sobre un ataque personal que recibió semanas antes de su muerte. El hecho fue en enero; dos hombres en moto le tiraron una piedra al ventanal de su casa en Montelíbano. Nunca pudieron identificar el porqué.

En los dos casos, las autoridades dicen por fuera de micrófonos que los asesinatos no se deben a su condición de líderes.

Información extraoficial de la Policía arroja que Cortés estaba siendo investigada por pertenecer al Clan del Golfo y tenía un hijo en la organización criminal. Efectivamente, a los trece días del homicidio, el Ejército capturó su hijo, Camilo Andrés Chaverra Cortés, presunto integrante del Clan del Golfo.

Esa versión responsabiliza la muerte de Cortés a los Caparrapos, grupo para el que supuestamente ella trabajó en el pasado, antes de abandonar el pueblo, hace más o menos dos años.

El Fiscal General, Néstor Humberto Martínez, aseguró que tienen pruebas contundentes de que el autor del crimen sería alias “Jonás”, líder de los Caparrapos.

Según esta misma fuente, hay indicios de que la muerte de Robert tuvo que ver con su hermano Anuar, quien es el cuñado de alias Carlitos, un caparrapo de Caucasia que fue herido de bala el 14 de julio y murió el mismo día que el líder de Cerro Matoso.

La teoría que comparten algunos familiares es que al que querían matar era a su hermano y pudo ser un error porque los dos se parecían físicamente. Ninguno se imaginó que Robert pudiera morir de esa forma, “él siempre le huía a los problemas”.

Esta semana la Policía capturó al presunto asesino: alias Cristian, quien se desempeñaba como sicario de los Caparrapos en Caucasia, según las autoridades.

Pero el liderazgo vulnerado en el Bajo Cauca va más allá, y se concentra más que todo en las veredas, entre cultivos de coca y el asedio de Clan del Golfo y los Caparrapos.

Fuente: http://bit.ly/2NVhDia

Capturan ladrón en el Bagre perforando el muro de un banco

Luego de cuatro días de “trabajos constructivos” y justo cuando estaba por lograr su cometido, un ladrón de bancos fue capturado con el botín en sus manos en el municipio de El Bagre, Bajo Cauca antioqueño.

Según informó Policía Antioquia, el hombre de 45 años, llevaba cerca de cuatro días perforando la pared de un local aledaño a la sede del Banco Agrario del municipio. Pero cuando estaba listo para retirar el dinero, fue soprendido por los uniformados, quienes llegaron al lugar luego de que la ciudadanía reportara anomalías.

Una suma de más de 360 millones de pesos era el dinero que esta persona pretendía robar. Durante el operativo se le incautaron taladros y brocas, elementos que eran utilizados por el detenido para acceder a la caja fuerte. El capturado quedo a disposición de la autoridad competente.

Fuente: http://bit.ly/2NmRJ6S

Cárcel para enlace entre banda Pachelly y disidencias de Farc en Bajo Cauca

Tropas de la Séptima División del Ejército Nacional lograron en las últimas horas la captura de nueve presuntos guerrilleros pertenecientes al ELN y al grupo armado organizado residual GAO-r Frente 36 FARC, que delinquían en las regiones del Bajo Cauca y norte de Antioquia.

Los resultados se obtuvieron gracias a dos operaciones militares ejecutadas en simultánea contra estos grupos armados organizados, con el objetivo de debilitar sus estructuras logísticas y financieras, indicó la tropa.

El primer resultado se presentó en el sector conocido como Loma Grande, en límites entre los municipios de San Andrés de Cuerquia y Toledo, al norte del departamento.

Hasta ese lugar llegaron uniformados de la Cuarta Brigada quienes, guiados por información de Inteligencia Militar,  

ubicaron el sitio en donde se escondían seis individuos pertenecientes al grupo armado organizado residual GAO-r Frente 36, quienes horas atrás habían atacado a los militares.

Producto de esta acción ofensiva se logró la captura de estos bandidos, entre los que se encuentra alias “Caníbal”, quien sería el coordinador armado y de finanzas.

Se pudo establecer que en el pasado “Caníbal” había hecho parte del extinto Bloque Metro de las AUC, así como que había sido miembro del grupo delictivo organizado “Los Pachelly”.

A este sujeto y a los otros cinco les fueron incautados tres fusiles semiautomáticos de largo alcance, dos armas cortas, abundante munición de diferentes calibres, equipos de comunicaciones, explosivos, tres libras de pasta base de coca y documentación pertenecientes a ese grupo armado organizado.

Por otro lado, en la vereda Doradas Altas, corregimiento de Barro Blanco, municipio de Tarazá, Bajo Cauca antioqueño, unidades del Batallón de Operaciones Terrestres n. 24 en una operación conjunta con la Fuerza Aérea Colombiana e interagencial con la Fiscalía General de la Nación, lograron llegar hasta un escondite que tenían organizado los integrantes del frente de guerra Darío Ramírez Castro del GAO Eln.

En esta operación fue fundamental el factor sorpresa, ya que con el desembarco nocturno hecho en puntos estratégicos las tropas lograron reducir a los criminales, quienes al verse copados por los uniformados no pudieron reaccionar.

A estos individuos les fueron incautados dos fusiles M-16, una mira de precisión, una granada de mano, más de 800 cartuchos para fusil, así como material explosivo que serían empleados en acciones en contra de la Fuerza Pública.

Los capturados y el material incautado fueron dejados a disposición de las autoridades competentes para su respectivo proceso de judicialización.

En total, en lo corrido de 2018, las tropas de la Séptima División del Ejército Nacional han capturado a 1853 integrantes de diferentes grupos armados organizados en los departamentos de Córdoba, Chocó y Antioquia.

Asesinado policía en ataque a patrulla en Caucasia

El patrullero Breiner Camilo Monroy resultó herido de muerte después de un ataque con armas de fuego al vehículo en el que se desplazaban varios uniformados, en la vía que de Caucasia conduce a El Bagre (Bajo Cauca antioqueño). El policía de 23 años era oriundo del municipio de Riosucio, Caldas, y llevaba un año en la institución.

La patrulla fue atacada en horas de la mañana cuando los uniformados se dirigían a verificar un caso en el sector conocido como Agua Linda. Monroy resultó herido en el atentado y llegó sin signos vitales al centro asistencial de Caucasia a donde fue remitido de urgencia.

El mayor Wilson Ortega Martínez, comandante encargado del distrito de Policía de Caucasia, lamentó el asesinato y aseguró que “ya se creó un grupo de investigación encargado de esclarecer los hechos y dar con los responsables”. 

El mayor Ortega también expresó las condolencias a la familia del uniformado asesinado que, según él, “había sido reconocido por su labor en varias operaciones policiales en el Bajo Cauca”.

Fuente: http://bit.ly/2BxDWJd

La miel reemplaza la minería ilegal y la coca en el Bajo Cauca

En una tierra azotada por los efectos de la minería ilegal e informal, donde la miel llegaba en frascos a los supermercados y tiendas, ahora zumban las abejas y crecen árboles y plantaciones que sirven de estaciones para la supervivencia y multiplicación de esta especie, que además de polinizar territorios, produce toneladas de miel que se convierten en sustento para cientos de familias.

En el Bajo Cauca antioqueño poco a poco la apicultura se convierte en una opción para campesinos que quieren trabajar en la legalidad y proteger el medio ambiente.

De cuenta del Programa Oro Legal, de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) y la fundación Oleoductos de Colombia, en el corregimiento El Pato, de Zaragoza, las abejas tienen hábitat en un lugar donde nunca hubo tradición mielera. Las protagonistas de esta nueva actividad son madres cabeza de hogar que, venciendo la incertidumbre, hace un año aceptaron esta apuesta y hoy reciben los frutos de su cambio de mentalidad.

Entre panales y zumbidos y la alta temperatura (más de 36 grados centígrados) de esta zona, las mujeres extraen la primera cosecha de miel de colmenas que les fueron donadas por Oro Legal y Oleoductos de Colombia.

El proyecto arrancó en 2017, con la entrega de las primeras colmenas con núcleos biológicos, en un proyecto cuyo objetivo primordial es diversificar la economía en territorios mineros y fortalecer la cadena apícola. También se siembran especies nativas como samán, cedro, ceiba, tambor, abarco, vara de humo, caoba, caracolí, almendro, polvillo y algarrobillo, que a futuro serán explotadas para sustento económico de centenares o miles de familias.

Lo anterior constituye un aliciente para abandonar la minería ilegal que ha dejado 42.000 hectáreas de tierra degradadas, según Corantioquia, y desestimular la migración a la coca en una región donde, según el gobernador Luis Pérez, los cultivos de la hoja suman 8.800 hectáreas.

“En julio habían instaladas cerca de 6.000 colmenas en la región. Para marzo de 2019 se tendrán cerca de 11.500 colmenas”, explica Miguel Molano, subdirector del Programa Oro Legal de Usaid.

Producción visible

Las abejas son agradecidas. Tanto, que a la fecha ya se han obtenido 20 toneladas de miel que han encontrado mercado nacional. La miel del Bajo Cauca ya endulza muchos hogares del resto de Colombia.

“En el Bajo Cauca, Oro Legal ha rehabilitado 1.600 hectáreas de tierra. Con excepción de un proyecto que posiblemente será desarrollado con el gobierno departamental para rehabilitar 200 hectáreas adicionales, este componente terminó su fase de establecimiento y en los próximos años se encargará del mantenimiento de las plantaciones establecidas”, indica Molano.

En más municipios

Un total de 450 familias de Caucasia, El Bagre, Nechí, Tarazá y Zaragoza comenzarán a cosechar miel. La intención de Usaid es dejar establecidas 12.000 colmenas y que cada familia beneficiaria consolide una unidad productiva apícola (45 colmenas), la cual les generará ingresos entre 1,5 y dos salarios mínimos mensuales.

Gerardo Rodríguez Domínguez, experto en apicultura, cataloga este como el proyecto de mayor impacto apícola en Colombia. Agrega que la riqueza en bosques nativos y plantaciones de acacia y caucho de la región representan un potencial incalculable para su desarrollo.

“El entorno ambiental, la distribución de las áreas con flora y las escasas áreas de producción agrícola, le confieren a la región las condiciones esenciales para la producción de una miel de excelente calidad, libre de residuos químicos y pesticidas en cultivos”, resalta Rodríguez.

Fuente: http://bit.ly/2ByBRg9

Investigan panfleto que amenaza a alcaldes y concejales de Bajo Cauca

Un panfleto, supuestamente firmado por el Clan del Golfo, tiene en alerta a las autoridades de Tarazá, Cáceres y Valdivia en el Bajo Cauca y Norte de Antioquia.

En el escrito, que aún no ha sido confirmado por el propio grupo armado ilegal en su página de internet, se declara objetivo militar a los mandatarios de las poblaciones mencionadas y a algunos concejales por supuestamente “estar trabajando” para otros grupos armados ilegales que delinquen en esa zona de Antioquia.

“Estas personas son objetivo militar sin importar si son civiles o funcionarios públicos, ya que estamos 100% seguros que están trabajando para la guerrilla y los Caparrapos”, se puede leer en el documento.

Se dialogó con la alcaldesa de Tarazá, Gladis Rebeca Miguel, quién hizo un llamado a las autoridades para que se investigue de dónde vienen éstos panfletos intimidatorios.

“Ya se hicieron dos consejos de seguridad por el tema y lo que pedí es que se refuerce la seguridad en la alcaldía para que los empleados estén seguros. Yo no creo que de esos grupos salga esos panfletos, sobre todo porque mi trabajo ha sido transparente, sin embargo, se viene una época electoral y esto puede tener es un tinte político y si es así, será muy triste que se utilice esta manera de amenazar”, dijo la mandataria.

Por su parte, Jonás Henao, alcalde de Valdivia, también le pidió a las autoridades que no desestimen esas amenazas, “sin importar si son de un grupo o del otro, acá ese panfleto ha generado nerviosismo entre la gente”.

Finalmente, el coronel Carlos Julio Cabrera Suárez, subcomandante del Departamento Policía Antioquia, explicó que estos panfletos están siendo verificados por las unidades de inteligencia y de policía para poder establecer la veracidad de los mismos. “Reforzaremos estas dos regiones con grupos especiales, para así evitar hechos criminales en estas importantes zonas del departamento de Antioquia”, advirtió.

Fuente: http://bit.ly/2OAoTzW

Capturado “Pichón”, integrante del Eln señalado de la muerte de 11 soldados en Antioquia

Alias “Pichón”, cabecilla de finanzas del Frente de Guerra Darío Ramírez Castro del Eln, fue capturado en las últimas horas por tropas del Ejército.

“Pichón” es señalado del asesinatos de 11 soldados en Puerto López, Municipio de El Bagre, Antioquia y del ´plan pistola’ en Segovia y Remedios.

La captura del señalado delincuente se llevó a cabo en la vereda Chicamoque, en el municipio de Santa Rosa, sur de Bolívar.

En medio de la operación de captura los soldados hallaron una mira telescópica, un revólver, 681 cartuchos de diferentes calibres, cinco artefactos explosivos, 24 detonadores eléctricos, una granada de mano y un campamento para 15 personas.

El sujeto fue dejado a disposición de la autoridad competente.

Incendios forestales consumieron decenas de hectáreas en Antioquia

Bomberos y miembros del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia adelantaron durante horas las labores de control de tres incendios forestales de grandes proporciones, que consumieron decenas de hectáreas del departamento.

El primero de ellos ocurrió en el sector San Miguel, del municipio de Sonsón, donde las conflagraciones son recurrentes por esta temporada seca, lo que obligó a sumarse a la Fuerza Aérea para apagar las llamas.

Un segundo incendio forestal sucedió en el municipio de Olaya, en el Occidente de Antioquia, que arrasó con quince hectáreas. Así mismo, las altas temperaturas causaron una conflagración en la cobertura vegetal de Urrao, en el Suroeste antioqueño.

De acuerdo con el capitán René Bolívar, coordinador del Área de Manejo de Emergencias del Dapard, hay alerta en varias zonas del departamento porque es temporada seca crea condiciones para los incendios forestales. 

“Hay que tener en cuenta que estamos en tiempo de menos lluvias y como se presentan altas temperaturas en algunos municipios, se está generando incendios de cobertura vegetal", agregó el funcionario.

El capitán Bolívar invitó, por eso, "a toda la comunidad y los Consejos Municipales  de Gestión del Riesgo para que activen sus propios planes de emergencia y a fortalecer a los cuerpos de bomberos”.

Por ahora, las autoridades de cada municipio tratan de establecer la totalidad de las pérdidas y afectaciones a sus territorios.

Alertas por lluvias

Según el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo y el Ideam, hay otras regiones donde persisten las lluvias, por lo que hay alerta en 57 municipios antioqueños.

Las dos entidades recomiendan es estar atentos a los niveles de los ríos del Urabá, el Bajo Cauca yel  Magdalena Medio, para evitar que los desbordamientos causen inundaciones en los municipios.

Además, hay riesgo medio por probabilidad de deslizamientos en zonas inestables  del Norte, Occidente, Oriente y Suroeste de Antioquia.

Fuente: http://bit.ly/2KPxQTY

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