Posts in Category: Medio Ambiente

Ideam emite alerta roja en los ríos Cauca, Bogotá y Magdalena

La intensidad de las lluvias de las últimas 12 horas en departamentos del sur de Colombia y en la parte alta del río Bogotá, aumentaron considerablemente los niveles de los ríos Bogotá, Cauca y Magdalena, a su paso por 18 departamentos.

La alerta roja en el río Cauca está registrada, según las estaciones del Ideam, en Candelaria, Valle del Cauca, La Victoria, Caldas, La Virginia, Risaralda y Caucasia en Antioquia.

En el río Bogotá se emitió una alerta naranja para la cuenta alta, en cercanías al municipio de Suesca y Villapinzón, y alerta naranja en su zona media y baja, por posibilidad de desbordamientos, debido a los aguaceros.

Y en el río Magdalena se mantiene la alerta roja desde Gamarra, Cesar, y también en su paso por Bolívar, Atlántico y Magdalena, así como en la cuenca alta y media, especialmente, en el departamento de Tolima, Boyacá y Santander.

Fuente: http://bit.ly/sWjh2e

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Creciente causó afectaciones en Cáceres

Las autoridades de Cáceres, Bajo Cauca antioqueño, evaluarán en la mañana de este martes las afectaciones y las medidas a tomar luego de que una creciente causara afectaciones en el municipio. 

La emergencia se registró en la tarde del lunes, confirmó la secretaria de Gobierno de la localidad, Nury María Escobar Suárez. 

El balance de las afectaciones es realizado por las autoridades.

Fuente: http://bit.ly/uoHDDW

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Inundados 11 barrios de Caucasia

En el sector Caracolí, en municipio antioqueño de Caucasia, por lo menos 11 barrios resultaron inundados por el río Cauca que alcanzó el tope máximo de su cauce.

El secretario de Gobierno de Caucasia, Gustavo Ardila, indicó que el río se devolvió por las alcantarillas, anegando calles y viviendas. 

El funcionario dijo que una comisión de la Defensa Civil y la Alcaldía se desplazó de inmediato al sector para ponerse al frente de la situación, que por fortuna no dejó desgracias humanas.

Ardila manifestó que ya se dispusieron los albergues para recibir a las personas, que no puedan permanecer en sus hogares. 

Igualmente precisó que en estos barrios los organismos de prevención y desastres han estado alerta casi todo el año, dado que las intensas lluvias han dado pocos días de tregua. 

Al igual que Caucasia, los demás municipios ribereños del Cauca se mantienen en alerta roja, según lo manifestó el director del Dapard, John Fredy Rendón, al reiterar que son más de mil 500 personas las afectadas por las lluvias de los últimos meses.

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Alerta general por invierno en Antioquia debido al incremento de cause de sus tres principales ríos

Una alerta general se ha elevado en Antioquia por posibles inundaciones en los municipios ribereños de los ríos Magdalena, Cauca y Atrato.

Gilberto Mazo, oficial de enlace del Dapard, dijo que las lluvias de los últimos días han aumentado el nivel de los ríos y aunque no ha habido inundaciones, hay que tomar acciones preventivas inmediatas para evitar desastres

Los municipios en riesgo por cuenta del río Magdalena son Puerto Triunfo, Puerto Nare, Puerto Berrío y Yondó. 

Las localidades afectadas por el Cauca son La Pintada, Venecia, Fredonia, Santa Fe de Antioquia, Valdivia, Tarazá, Caucasia y Nechí, mientras el río atrato pone en riesgo a los habitantes de Murindó y Vigía del Fuerte.

Fuente: http://bit.ly/qrXX84

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Fuerte vendaval causa destrozos en El Bagre, Antioquia

Más de 60 viviendas afectadas y el coliseo deportivo semidestruido, postes de la energía derribados y vías cerradas por los árboles caídos, aunque por fortuna ni víctimas ni heridos, deja un sorpresivo vendaval que asoló anoche a la población de El Bagre, en el Bajo Cauca Antioqueño.

El alcalde de la población Gumersindo Flórez, contó que a eso de las 10 de la noche se inició sorpresiva lluvia acompañada de fuertes vientos, que derrumbó en 90 por ciento el coliseo municipal.

El señor Flórez celebró que, un concierto que se iba a realizar allí con el grupo Los Betos no se pudo concretar, pues de los contrario, el sitio hubiera estado lleno y hoy se estaría reportando una tragedia de proporciones incalculables, pues la estructura que desplomó pesaba unas 10 toneladas.

La tormenta además derribó postes de la energía y dejó sin fluido eléctrico a la población hasta este medio día, cuando pudo ser restablecido el servicio.

Fuente: http://bit.ly/pncp4I

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Polémica en el Bajo Cauca antioqueño por efectos del glifosato

Para el Gobierno departamental se trataba de la segunda movilización que debía afrontar en menos de un mes. El 28 de enero, los emisarios de Ramos Botero tuvieron que concentrar todos sus esfuerzos para sacar adelante una tensa negociación con los campesinos de Anorí, Nordeste antioqueño, quienes 15 días antes habían llegado al casco urbano de la localidad en número cercano a los seis mil para exigir el cese inmediato de las fumigaciones aéreas contra los cultivos de hoja de coca como única condición para retornar a sus parcelas.

Superada esta crisis, las autoridades departamentales nunca imaginaron que el 18 de febrero se presentaría una nueva concentración masiva, esta vez en Tarazá, Bajo Cauca antioqueño, hasta donde llegaron más de dos mil campesinos de toda la subregión para exigir, al igual que los labriegos del Nordeste del departamento, la suspensión de las aspersiones con glifosato.

No era la primera vez que los pobladores del Bajo Cauca formulaban esta petición. En 2008, Tarazá fue epicentro de cuatro desplazamientos masivos en señal de rechazo por las fumigaciones aéreas. En 2009, habitantes de los corregimientos El 12 de esta localidad y Puerto Valdivia, de Valdivia, marcharon nuevamente en contra de las consecuencias del “veneno” que expulsan las avionetas, como suelen llamar al fungicida en estas tierras.

La historia volvió a repetirse en 2011 y, al igual que en los años anteriores, el “tira y afloje” entre los discursos de la oficialidad y los reclamos de los labriegos marcaron la compleja agenda de negociaciones durante dos semanas. Pese a que al final quedaron consignados una serie de acuerdos suscritos por el Gobierno departamental, queda en el ambiente la pregunta sobre el trasfondo de estas protestas.

Y es que mientras para las autoridades civiles y policiales del departamento se trata de una estrategia de los grupos armados ilegales, en especial de las Farc, para evitar la erradicación de cultivos ilícitos utilizando a los pobladores de zonas rurales como escudo, por el contrario para los campesinos la movilización se ha convertido en la única opción de solicitar alternativas viables de sustitución, mejoramiento de los medios de producción agrícola y, principalmente, reparaciones efectivas frente a los daños producidos en los sembradíos de pancoger debido a la aspersión del glifosato. 
Los problemas de la coca
Al Bajo Cauca se le considera como el “centro cocalero de Antioquia” por excelencia y las estadísticas así lo confirman. Para el año 2007, el Sistema de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC) registró un total de 9.925 hectáreas sembradas con hoja de coca en Antioquia de las cuales, unas 8.804 se concentraban en los seis municipios del Bajo Cauca. Para ese año, localidades como El Bagre, Tarazá y el propio Cáceres llegaron a registrar los niveles más altos de siembra y producción de la hoja (1.750 Ha, 1.663 Ha. y 562 Ha respectivamente).

Desde su llegada, de mano de los paramilitares por allá en los años noventa según recuerdan sus pobladores, el nuevo “oro verde” no sólo hizo olvidar la tradición minera de la región sino que generó una bonanza económica sin precedentes que fue bien capitalizada por jefes paramilitares como Ramiro Vanoy, alias Cuco Vanoy, y Carlos Mario Jiménez, alias Macaco. “El Bajo Cauca fue siempre un territorio minero. De eso vivía la población. Pero llegó la coca y la gente se dedicó masivamente a esa actividad”, recuerda Nury Escobar, actual secretaria de Gobierno de Cáceres.

En el marco del Plan Colombia, desde el 2004 la Policía Antinarcóticos intensificó en el Bajo Cauca el plan de erradicación de cultivos de hoja de coca vía aspersión aérea, el cual se reforzó en el 2006 con procesos de erradicación manual luego de la desmovilización de los Bloques Minero y Central Bolívar de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc). Según la Gobernación de Antioquia, lo anterior ha permitido una reducción cercana al 64% de los cultivos ilícitos en los últimos cinco años en toda la región. A la fecha, las autoridades civiles y policiales tienen registros de 3.306 Ha cultivadas en todo el departamento de las cuales unas 1.200 Ha de encuentran en el Parque Nacional Nudo de los Paramillos y el resto en localidades como El Bagre, Nechí y Zaragoza.

Conscientes que la coca es la “vitamina” que alimenta el duro conflicto armado que padece la región, donde se registra fuerte presencia de Bandas Criminales (Bacrim) como Los Rastrojos, Los Paisas y Los Urabeños así como de los frentes 18 y 36 de las Farc, la Gobernación de Antioquia ha manifestado que continuará con la estrategia de fumigaciones aéreas con glifosato para acabar con los cultivos ilícitos. “Hemos tenido unos problemas muy delicados con los erradicadores manuales porque han sido atacados por las Farc y como ellos han sembrado minas antipersona para cuidar los cultivos que todavía quedan, entonces la opción es fumigar”, acota Carlos Vallejo, director de Derechos Humanos de la Gobernación.

Pero es precisamente la utilización del fungicida la que genera molestias entre el campesinado y no los procesos de erradicación en sí, como ellos mismos aclaran. Las quejas sobre daños producidos por el glifosato en cultivos de plátano, yuca, cacao, caucho, maíz y frijol constituyen una constante entre la población así en las Alcaldías Municipales, oficinas de Acción Social o Personerías no figuren más que un par de querellas por esta situación.

Para los labriegos, lo anterior tiene una sencilla explicación: las exigencias del Estado para acceder a una reparación son tantas que parecen imposibles de cumplir. En la región es popular la historia de Carlos Ciro, un campesino que en el año 2007 decidió sustituir, por su propia cuenta, los cultivos de coca por plátano. Para ello, Ciro invirtió cerca de 20 millones de pesos en una platanera de 20 Ha ubicada en la vereda Santa Clara, en límites con la localidad de Uré, departamento de Córdoba. Pocos meses después, en momentos en que la Policía Antinarcóticos realizaba fumigaciones en la zona, el glifosato cayó en su campo quemándole la casi totalidad de su plátanos.

Fuente: http://bit.ly/jcCxpv

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Empresas Públicas de Medellín advierten sobre el impacto del invierno

 

Tomar las medidas de prevención para contrarrestar las posibles consecuencias que se derivan de la actual época invernal, cuyos pronósticos indican que apenas comienza un nuevo período de lluvias como resultado del fenómeno de “La Niña”, aconsejaron expertos de Empresas Públicas de Medellín a la administración de El Bagre, al término de una reunión que atendió el Alcalde Gumercindo Flórez Mendoza en compañía de varios secretarios de su despacho, la cual se llevó a cabo este mediodía.

Se trata de los ingenieros civiles Adriana Tobón Noreña, Robinson Miranda Gómez y el Gestor Social de esa entidad prestadora de servicios públicos, Fernando Raúl Colorado, quienes señalaron que por estar El Bagre situado aguas abajo de las represas Porce II y Porce III, ubicadas en jurisdicción de los municipios de Amalfi y Anorí, podría presentarse un vertimiento de las mismas que harían aumentar el caudal del río Nechí, hecho que de todas maneras se advertiría, en caso de producirse, con suficiente antelación para que se puedan tomar las precauciones del caso.

A su turno el Alcalde Flórez Mendoza dijo que por ahora la situación que se observa en los afluentes de la zona no presentan un riesgo inminente, pero que si las predicciones climáticas, tal como se ha informado, inciden en el crecimiento del río Nechí, las autoridades de El Bagre se encuentran en alerta para atender cualquier contingencia que ocurra, todo ello orientado por el Comité Local de Prevención y Atención de Desastres, CLOPAD, y anotó que los embalses cumplen la función de mitigar las crecientes en épocas como las actuales y agradeció la visita realizada por los funcionarios a este municipio.

Fuente: http://bit.ly/jIHKPs


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En barrios de Caucasia se mueven en lanchataxis

En 23 barrios de Caucasia ya no se ven motos ni bicicletas y menos carros. Ahora el medio de transporte es la "lanchataxi", como llaman los "conductores" a las embarcaciones de madera que antes usaban para ir a pescar y que hoy, por 1.000 pesos por persona, presta el servicio de colectivo.

Según la Defensa Civil, hasta el viernes, en Caucasia había 18 barrios inundados totalmente y cinco de forma parcial: esto dejaba 4.500 familias damnificadas y 2.822 afectadas. A ellas se suman las 478 familias damnificadas en la zona rural.

El problema se tiene que mirar desde dos puntos: el del agua del río Cauca que se ha metido en barrios "de la parte baja" y el de los barrios que se inundaron con aguas estancadas (de alcantarillado), donde el olor es insoportable y las enfermedades no tardarán en aparecer.

En el barrio El Ferry, que está ubicado a la orilla del río, viven 145 familias.

"Aquí antes había playa, pero el río se metió", cuentan algunos afectados, mientras Óscar Álvaro Atehortúa Salazar, da unos pasos en lo que antes era la acera y ahora es una gran mancha café. Hunde una vara de tres metros y la mueve para demostrar que no toca fondo... y el río sigue subiendo.

Lo observa Lina Rosa Niño Murcia, presidenta de la junta de acción comunal y que vive al lado de una de las cuatro casas que ya se llevó el Cauca. Ahora son siete las que amenazan con perder sus cimientos, agrietarse y convertirse en ruinas.

"No sé qué hacer. No tengo para pagar arriendo ni familiares para llevar mis máquinas, porque tengo un taller de costura", dice mientras mira a Óscar con su vara y a sus vecinos levantando ladrillos en las puertas de las casas como si fueran barreras.

Se quejan porque no han recibido ayuda humanitaria y dicen que la merecen, porque muchos tuvieron que dejar de ir a trabajar para quedarse en sus casas viendo cómo salvan sus enseres.

No hay punto seco
Los barrios La Playa, La Esperanza, El Águila y el sector del Divino Niño hacen parte de los que están inundados parcialmente. Sin embargo, las calles desaparecieron y se convirtieron en canales por lo que no solo circulan las canoas de madera sino la basura que tiran en otros sectores y van a parar allí.

David Sierra es el presidente de la junta de acción comunal de La Playa, donde viven unas 1.600 personas. Recuerda que en noviembre y diciembre del año pasado la vieron dura porque el agua subió por encima de 1,5 metros y cuando bajó solo quedó una capa espesa de pantano.

Solo de la casa de Luz Dary Muñoz sacaron 60 cochadas (carros de bestia) en pleno 31 de diciembre. Fue tanto el cansancio, cuenta ella, que no tuvieron ánimos de festejar que se acababa el año y volvía a su casa. En Semana Santa, el agua subió otra vez y alcanzó unos 50 centímetros, y hasta más en algunas partes. Ya no tienen suministro de gas, sus dos hijas casadas se fueron a vivir de alquiler y ella se quedó con su compañero.

Según David, algunos de sus vecinos están pagando arriendo y otros se quedaron en las casas porque construyeron tambos en madera (una especie de desván) para guardar sus cosas y acomodarse ellos. Una estructura de estas puede costar entre 70.000 y 90.000 pesos, una suma que muchas personas no pueden pagar, porque no tienen trabajo estable.

Otro problema, recordó David, es el de los servicios públicos. "Le pedimos al Congreso que apruebe la ley que se cayó con los decretos de emergencia para que los damnificados no tengan que pagar servicios públicos. Aquí a la gente le llegaron cuentas muy caras mientras estuvieron en casas arrendadas. Ahora EPM convocó a una reunión para acordar un plan de pagos y evitar cortes, pero la gente no tiene con qué pagar".

Si se sigue el recorrido por los otros barrios, la situación es igual. En La Esperanza no hay un punto seco y, dice Hernán Hoyos, llevan 18 días así y, aún no llegan las ayudas.

El factor humano
Pero el río no es la única amenaza. En Caucasia hay caños a los que llegan las aguas residuales y que la gente convirtió en basureros en los que lanzan hasta colchones. Cuando hay crecientes, el agua se junta con la del río o se estanca y el olor es insoportable. Frutas podridas, pañales desechables, botellas, cartones, plásticos y hasta excrementos hacen parte del paisaje.

Eso les pasa en Villa Granda donde, según el presidente de la junta de acción comunal, Julio César Castro, unas 2.500 personas sufren hace dos semanas las consecuencias del Caño Atascoso.

"Acá no hay alcantarillado, entonces todo va a parar a los caños y de ahí desemboca al río. En nuestro barrio primero nos inundan las aguas negras y después nos llega el río".

La situación es tan crítica, que a uno de los vecinos que estaba recién operado tuvieron que sacarlo de urgencia para que no se infectara. Ellos también se quejan de que no les ha llegado ayuda.

En este caso, la solución inmediata sería una limpieza de caños por parte de Corantioquia, dice David. Asegura que la gente estaría dispuesta a poner la mano de obra, aunque también requieren de un "estímulo económico" porque están sin trabajo.

El asunto, señala el secretario de Gobierno de Caucasia, Gustavo Ardila Rúa, es que la gente no es consciente del daño que le hacen al medio ambiente tirando las basuras. "No colaboran", es la frase con la que resume el problema. 

Fuente: http://bit.ly/lY0cdH

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En Caucasia el invierno deja 2.500 afectados

En alerta naranja fue catalogado Caucasia debido a la ola invernal que actualmente arremete contra casi la mitad de los barrios del municipio, dejando 2 mil 500 personas damnificadas.

El barrio más afectado, hasta el momento, es Puerto España, de donde fueron desalojadas por completo cinco viviendas y otras ocho fueron arrasadas en la creciente de hace menos de tres meses.

Actualmente Puerto España tiene 325 personas damnificadas, que suman un total de 106 familias a la espera de recibir ayuda inmediata, pues lleva más de tres días sin agua, el río abrió dos entradas y tiene convertido el barrio en una isla. La única forma de ingresar hasta la zona es en lanchas o canoas.

Hasta el momento, las familias afectadas, que en su mayoría se encuentran en los barrios del sur, no han recibido ninguna ayuda por parte de la Gobernación de Antioquia.

Los líderes comunales han tenido que recurrir a la solidaridad de los comerciantes de la zona, para recaudar los alimentos básicos con los que se preparan ollas comunitarias en las que se le da prioridad a la atención de los niños, mujeres y ancianos damnificados.

Varias campañas de prevención de enfermedades fueron emprendidas con anterioridad por la Dirección Local de Salud en cabeza del funcionario Rafael Ignacio Garcés, por lo que hasta el momento no se han reportado epidemias de ninguna clase.

Ayer a las 3:00 de la tarde se llevó a cabo un consejo de Gobierno en el que se trató el tema de la ola invernal, y la comunidad, especialmente la de Puerto España, está a la espera de que se solucione su reubicación, pues evidentemente esta zona está a punto de desaparecer.

Fuente: http://bit.ly/h9iy65

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A 45.000 mil ascienden los damnificados por invierno en Antioquia

El gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos Botero, declaró este domingo la alerta roja para la región del Oriente antioqueño y amarilla para el resto del departamento tras los fuertes estragos que deja la ola invernal.

Las fuertes lluvias, que han generado diversos derrumbes e inundaciones, dejan ya 45.000 personas damnificadas. De esta cifra, solo 20.000 están ubicados en el municipio de Caucasia, en la región del Bajo Cauca.

El mandatario local realizó este domingo un sobrevuelo por las poblaciones del Magdalena medio, donde se viven difíciles situaciones por las inundaciones.

Este domingo las autoridades determinaron que el 85 por ciento del casco urbano de Puerto Nare está afectado por las aguas. En Puerto Triunfo el panorama no es muy diferente y allí se estima que el grado de afectación es de 40 por ciento.

Ramos Botero recordó que se avanza en la distribución de los 1.500 mercados enviados por la Gobernación Nacional.

Además, reiteró que el Dapard entregó en la última semana 30 toneladas de ayuda humanitaria en los diferentes municipios que han resultado más golpeados por el invierno.

Fuente: http://bit.ly/dHb0eo

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El Cauca hace desastres en Córdoba

Las tres bocas que abrió el río Cauca en junio de 2010 tienen a poblaciones enteras como Nechí, en Antioquia, y Ayapel, Córdoba, bajo las aguas. Carreteras desaparecidas, casas a las que tan solo se le ven los techos y propiedades completamente incomunicadas conforman el panorama, informó la agencia de noticias Colprensa.

En Ayapel hay 15.000 damnificados que no han recibido las ayudas suficientes para calmar el hambre. Familias enteras comienzan a padecer de enfermedades respiratorias porque la humedad es total. Los finqueros se han declarado en quiebra, pues cientos de animales han muerto ahogados. Lo mismo sucede con los agricultores, los arroceros reportaron la pérdida de 5.000 hectáreas sembradas de arroz.

La gente se queja por la falta de atención del Gobierno y señala que en 10 meses no se ha hecho nada por controlar al Cauca, que cambió su recorrido drásticamente y se juntó con los complejos cenagosos y caños de La Mojana.

Fuente: http://bit.ly/e1BwWw

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A 3.000 asciende el número de damnificados por el invierno en Antioquia

Una situación preocupante vive el departamento de Antioquia con el recrudecimiento del invierno.

El director del Dapard, John Fredy Rendón Roldán, informó que ya son diez las víctimas mortales por deslizamientos y 17 municipios con emergencias. El último alud se registró en el municipio de San Roque, ubicado en el Nordeste del departamento.

"El deslizamiento cubrió completamente una vivienda y desafortunadamente murieron todos los integrantes de una familia: el padre, la madre y sus hijos de 19 y 7 años", indicó Rendón Roldán.

En menos de 10 días el número de personas damnificadas ya llega aproximadamente a las 3.000, cerca de 800 familias. En Rionegro, por ejemplo, hay 150 familias damnificadas y más de 10 locales comerciales con pérdidas materiales.

Rendón Roldán precisó que en los municipios ribereños del río Cauca y del Magdalena el panorama no es diferente. "Tenemos situaciones críticas en toda la zona ribereña del río Cauca, casi todos los municipios con afectaciones. Yondó está bastante anegado. Puerto Triunfo y Puerto Nare comienzan a tener afectaciones. También, en el Bajo Cauca, en Nechí hay destrucción y pasturas completamente anegadas", sostuvo.

Ante el panorama, las autoridades no descartan que se tengan que habilitar escuelas y colegios como lugares de albergue, debido a la fuerza de la ola invernal en Antioquia.

Fuente: http://bit.ly/fFA0bV

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En alerta deben permanecer las poblaciones ribereñas a los ríos Cauca y Magdalena ante incremento los niveles de los afluentes

Un nuevo llamado hizo el DAPARD, para que los municipios mantengan activos sus planes de contingencia, ante el incremento en los niveles de los ríos Cauca y Magdalena, que ya han superado las cotas de crecimiento en el departamento de Risaralda y cuyas crecientes se aproximan a Antioquia.

Las poblaciones que podrían verse afectadas por esta nueva creciente son La Pintada y el corregimiento Bolombolo de Venecia, en el Suroeste Antioqueño, y Caucasia, Puerto Berrío, Yondó y Puerto Nare, en el Bajo Cauca y Magdalena Medio.

Por eso ante el inicio de la ola invernal, a causa del fenómeno de la Niña, el organismo de prevención y atención de desastres les pide a las comunidades ribereñas a estos afluentes, vigilar los niveles de los ríos, inspeccionar las edificaciones ubicadas en zonas propensas a inundaciones y vigilar el tráfico fluvial.

De la misma forma es importante que las poblaciones que pueden verse afectadas nuevamente por el invierno, dispongan víveres, herramientas, recursos y albergues para atender a nuevos damnificados.

Fuente: http://bit.ly/dHH4a6

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Bajo cauca: pasa el invierno y vuelven las muertes

Más de 17 barrios de Caucasia resultaron afectados durante noviembre y mediados de diciembre. Durante ese periodo no se presentaron muertes violentas en la localidad.

"Las bandas criminales son lo peor que tiene la sociedad colombiana, son simplemente mercantiles de la muerte o la droga y asesinan sin ninguna razón”, general Sergio Mantilla.

El 22 de diciembre un periodista intentaba cubrir la pérdida de 700 metros de banca en la vía Colorado - Nechí, que se había llevado consigo seis postes de luz. Lo detuvo un alto, impuesto por dos motorizados armados que lo seguían. Tardó más de media hora tratando que lo dejaran salir con vida de allí, y mientras, estuvo explicándoles que no era el miembro de otra banda criminal que les estuviera haciendo inteligencia, como ellos decían. “Por eso decimos que tenemos Caucasia por cárcel, es muy peligroso transitar por las vías que comunican los seis municipios del Bajo Cauca”, dijo.

La tranquilidad vivida en Caucasia durante el mes de noviembre y mediados de diciembre parece haber rebosado lo aceptable. La capital del Bajo Cauca antioqueño disfrutó durante las fiestas de fin de año de un ambiente ameno y agradable que le permitió a muchos recogerse en el seno de sus hogares. Sin embargo la calma fue interrumpida por una sucesión de hechos que han caldeado la angustia entre los habitantes de la subregión.

Uno de los hechos violentos anteriores a la calma ocurrió el 10 de noviembre, cuando sicarios de una ‘bacrim’ intentaron asesinar a un guarda de tránsito, pero el revólver se les envainó y no lo mataron. Islena Flórez, una mujer de aproximadamente 30 años, vio la escena y luego de un mes y medio de tranquilidad, fue asesinada en el barrio El Camello, de Caucasia. Quienes la conocieron dicen que su delito fue ver el intento de homicidio.

Durante el apacible fin de año algunos habitantes manifestaron su preocupación por lo que se hubiese podido orquestar durante la tensa calma decembrina.

Unos dicen que pudo haber una tregua similar a la que supuestamente se pactó entre los combos y las bandas de Medellín por la misma época y que las autoridades civiles de la ciudad refutaron.

Otros afirman que agotadas por los enfrentamientos, las ‘bacrim’ usaron el mes de diciembre para reabastecerse, reclutar nuevos sicarios y hacerle inteligencia a las bandas opuestas. Si esta última versión fuera cierta, las ‘bacrim’ ya cesaron la pausa.

Aumentan las muertes

Así lo indican varios hechos, como el ocurrido el martes 11 de enero, cuando fue asesinado un peluquero de 22 años. “Mataron al que no era”, dijeron tras el homicidio, “venían por el dueño de la peluquería”.

El martes 18 de enero, en horas de la noche, en el barrio Pueblo Nuevo, de Caucasia, el CTI realizó el levantamiento del cadáver de Kelly Milena Aguilar Gandía, de 24 años. La mujer, madre de dos hijos y colocadora de apuestas, fue asesinada con arma de fuego. Tras el ataque hubo un segundo intento de homicidio contra una vendedora de apuestas, lo que tiene atemorizadas a las demás vendedoras y hace suponer a las autoridades de posibles extorsiones.

Por esos días Jonathan Chanci Matio fue asesinado en la vereda El Porvenir, a 15 minutos de Caucasia. Antes de recibir los tres tiros que acabaron con su vida, amarrado a un poste, al hombre de 30 años le fueron arrancados sus dientes. La causa fue, al parecer, que tenía el apellido de Ángel de Jesús Pacheco Chanci, alias “Sebastián”, presunto cabecilla de ‘los paisas’ en el Bajo Cauca. La familia del difunto Chanci tiene una carnicería en el casco urbano de Caucasia, donde les habían tirado una granada en junio de 2010.

También en Caucasia fue asesinado el administrador del Grill Las Vegas, un hombre de aproximadamente 23 años. En ese lugar ya se habían cometido homicidios y tirado granadas.

Pero no solo los profanos han caído. Según el reporte judicial de la Policía Antioquia, el miércoles 19 de enero, en el barrio El Castillo, fue asesinada Everlides Cecilia Araujo, esposa de un pastor cristiano. La mujer de 36 años departía en una sobria celebración de una joven cristiana que cumplía 15 años, pero a las 10:00 de la noche dos sujetos arremetieron contra las personas que había en la casa, hiriendo a un niño de 5 años, una adolescente de 14 y un pastor de 41 años, distinto al esposo de la difunta.

Control territorial

Para controlar los corredores viales y sacar a los habitantes de la cárcel en la que sienten vivir, el pasado miércoles en la tarde las tropas de la XI Brigada de la Séptima División del Ejército, libraron un combate con la banda criminal de ‘los paisas’. En el combate falleció el cabo segundo Pedro Jesús Duarte Bermúdez. El operativo de control territorial fue realizado por las tropas junto al DAS y la Policía Nacional, en la vereda Puerto Bélgica, del municipio de Cáceres. En la misma acción fue dado de baja uno de los alzados en armas perteneciente a dicha organización delincuencial y además fueron sometidos a la justicia dos sujetos de la misma estructura.

Finalmente disturbios presentados el sábado en Nechí, protagonizados entre la Policía y un grupo de personas ebrias, dejaron muerto a Jorge Luis Sabaleta Macías, de 18 años. Las circunstancias de la muerte son confusas. Los policías dicen que el estudiante universitario trató de quitarle el arma de dotación a uno de los policías que intentaban evacuar el lugar porque era hora de cierra. Sin embargo, ya de día, una turba de más de 300 personas intentó quemar la estación de policía y fue necesario que llegaran más de 200 refuerzos de Caucasia para mantener el orden.

Causas

El general Sergio Mantilla Sanmiguel, comandante del Comando Conjunto Caribe del Ejército, hizo referencia al enfrentamiento entre bandas criminales, aduciendo que esta es la que subleva el orden. El militar indicó que las bandas criminales, particularmente ‘los urabeños’ y ‘los paisas’, (‘los paisas’ están aliados con ‘los rastrojos’), han estado en una confrontación por el control de las rutas que les permiten sacar la cocaína hacia el mar. “Esa es su función principal, pero como son criminales cometen atropellos, particularmente contra la población civil”. El oficial dijo que las bandas están formadas por cuadrillas compuestas por grupos de 20, 30, o máximo de 40 personas en algunos momentos.

Farc

El general Mantilla Sanmiguel también refirió la alianza Farc – bandas criminales, que en su concepto “es un escalón más de la degradación que esos grupos (Farc) están sufriendo. Aliarse con sus antiguos enemigos y terminar convertidos en lo mismo. El proceso de degradación de las Farc los obliga a hacer este tipo de alianzas con narcotraficantes para comercializar la base de coca y cristalizarla”.

Rutas de la cocaína

Durante los 23 primeros días de 2011 han ocurido en Caucaisa 9 homicidios, frente a 20 ocurridos en el mismo periodo de 2010. En total, durante el año pasado hubo 225 asesinatos en este municipio del Bajo Cauca antioqueño.

Los mercados de la coca local son Europa y los Estados Unidos, afirmó Mantilla. “Si uno se viene desde allá y llega a territorio colombiano va a encontrar las rutas en las costas y los lugares que les facilitan el movimiento de las drogas”.

“Muchas de esas rutas se han cerrado, pero entra en juego la malicia del colombiano y han encontrado otras rutas. Hay una ruta que viene por el río Atrato, desde el departamento del Valle, pasando por Risaralda, hasta llegar a Turbo y salir al Golfo de Urabá”.

“Otra ruta pasa por el río Cauca y llega a Santa Fe de Antioquia con dirección hacia Dabeiba, por el cañón de La Llorona; o va hacia el Norte y luego Caucasia, por ese mismo cañón del río Cauca, empleando las carreteras”.

“Hay otra que viene del Magdalena Medio y pasa por los municipios de Vegachí, Yalí y va también en dirección hacia el Cauca, en donde se encuentran parte de los cristalizaderos, o en los alrededores de Medellín, donde en lo corrido de 2010 se encontraron cinco cristalizaderos”.

“Es un triángulo entre Urabá, Bajo Cauca y Medellín, en cuyo centro está el Nudo del Paramillo”.

La renta

El comandante de la Séptima División del Ejército afirmó que el cristalizadero es el que le da el valor agregado al negocio de la coca. “Los ingresos del que la cultiva, la raspa y hace los primeros procesos, no son mayores. El valor agregado lo obtienen una vez la droga está cristalizada y pasa por las manos del experto químico”.

Una vez cristalizada la pasta de coca, las bandas criminales tienen una renta cercana al US$1 millón, o millón y medio por tonelada. “Esa es la ganancia que le deja a quien la mueve y la logra colocar en el mar”. Esa renta, además de la minería ilegal, es la que financia la guerra entre las bandas criminales que hoy embullen la muerte en el Bajo Cauca.

Fuente: http://bit.ly/fpXosO

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Las bocas que ahogan a Ayapel

Son cuatro los boquetes de considerables proporciones que se abrieron en el Cauca, los que le quitan el sueño a los habitantes de Ayapel y que expulsaron de las tierras bajas, completamente inundadas, a centenares de familias y miles de cabezas de ganado.
Lo curioso es que pese a que las bocas no están en jurisdicción de Ayapel sino en territorio de Nechí, Antioquia, todo el daño desemboca en Córdoba.

En el corregimiento de Colorado está el primer boquete, de más de 200 metros, denominado Laredo o Colorado y cuya fuerza del agua partió la vía que comunica a esta población con Nechí.

Otra boca en este mismo sector es la que el río Cauca rompió en la finca Nuevo Mundo, que tiene una longitud aproximada de 300 metros, rompiendo el dique artesanal y el dique recientemente contratado por Invías.

Siguiendo el recorrido, río abajo están otros dos boquetes: uno que el río Cauca abrió en los predios de Pedro Ignacio Benítez y que también vierte sus aguas en las poblaciones bajas de Ayapel.

La otra y la más grande es la que abrió junto al cerro Santa Anita. Tiene una profundidad superior a los 20 metros y una extensión aproximada de 500 metros.

La desatención del Gobierno Nacional con este problema, que se agravó más desde el 18 de julio de 2010, ha generado un malestar generalizado en autoridades, gremios y habitantes.

El alcalde Saúl Llano Cerra asegura que "es muy triste que en nuestro municipio, que tiene más de 6 meses de estar inundado y más de 50 años de vivir esta problemática, ni siquiera hasta hoy hayan iniciado los estudios previos de factibilidad para atender este problema con el río Cauca, mientras que en el Canal del Dique, en el Atlántico, los trabajos están a punto de finalizar y allí la situación se registró hace dos meses". El mandatario también reclamó igualdad al Gobierno Nacional porque los beneficios ofrecidos por el Ministerio de Agricultura para condonar los créditos a ganaderos y agricultores afectados, solo beneficiará al departamento del Atlántico.

"¿Acaso Córdoba y la región de Ayapel no hace parte de Colombia? Creo que se está irrespetando el derecho a la igualdad. Invito al Ministro de Agricultura para que haga un reconocimiento de la zona y se convenza de que hay 200 mil hectáreas inundadas y que más de 3 mil hectáreas de arroz se pedieron", enfatiza el Alcalde.

Lo que se propone
Ricardo Torregroza, secretario de planeación de Ayapel, asegura que las aberturas sobre la ribera del río Cauca los afectan significativamente y propone algunas acciones. "El punto más crítico es el de Santa Anita. Ahora hay que recuperar el borde del río conectando el cerro hasta donde quedó interrumpido ese terraplén", afirma. "Con bolsacreto de cuatro toneladas, transportadas en helicóptero, se dejarían caer en todo el largo de borde para hacer una barrera. Después de que se selle se vierte con una draga un material en la parte posterior y se garantizaría una estabilidad necesaria para que las aguas, en futuras eventualidades, no vuelvan a afectar ese punto", agrega.

Fue advertido
Torregroza asegura que elaboró un informe dos meses antes de la inundación, es decir a mediados de mayo, que se le presentó al presidente de entonces, Álvaro Uribe Vélez, con copia al director de Invías. En él puntualizó el riesgo que se corría y la vulnerabilidad que existía con la construcción de una alcantarilla frente a Santa Anita, porque se estaba interrumpiendo la estabilidad de la estructura del dique. "Eso fue como abrirle las puertas al Cauca y decirle, entre por aquí", puntualiza.

Por su parte, Abel de Jesús Regino Contreras, representante del sector arrocero y ganadero, afirma que "nos estamos muriendo en vida. Han muerto más de 2 mil reses, tenemos un virus que está afectando a los equinos y han muerto muchos de manera inexplicable. Los animales tienen las defensas bajas y todos los días perdemos animales.

Tanto autoridades como habitantes esperan que este problema sea atendido por el Gobierno Nacional.

Fuente: http://bit.ly/hAx60Y

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